@s-theunknown
—Necesito conversar contigo. Afuera. — Ni siquiera se molestó en saludarle.
Ya era casi una costumbre ver a Glenn de lo más bien instalado en su casa tomando el té y haciéndole compañía a Rua cuando él se estaba partiendo la espalda montaña abajo con las compras de mercadería y los insumos para las medicinas.
Por mucho aprecio que le tuviese a su amigo curandero, había cosas que simplemente no podía preguntarle y quizá, aunque no quisiera reconocerlo abiertamente el parásito de cabellos rubios que tenía al frente podría darle alguna guía a todas estas inquietudes que llevaban un tiempo atormentándole la cabeza.










