* mddx .
“tomaré una cerveza” inquiere, actuar anormal a quien deseaba mantener la cordura la mayor parte del tiempo, porque era fácil seguir con sobriedad cuando las cosas se salían de control, pero aquel día estaba demasiado cansado para pensar, tal vez liquido cuan miel produciría satisfacción en paladar. se dirige a refrigerador abriendo puerta para lograr introducir su diestra atrayendo consigo una de las cervezas puesta por alguno de sus hermanos. “¿quieres?” indaga, antes de cerrar la misma. “nathan no me importaba en lo más mínimo, pero siempre sospeché de algo turbio, lo sabes” hombros suben y bajan con naturalidad, intentando despojar idealismos. “pero, nadie merece la muerte, poe” no veía venir situación tensa cuando descubrió lo sucedido. “¿cómo lo llevas? no te vi en la fogata”
‘ ¿no hay nada mas fuerte? ’ el ardor producido por alcohol pasaría por su garganta seca, produciría sensación totalmente desagradable que entonces puede prevenir, pero quizás es eso lo que necesita; que algo tan amargo, tan casi mortífero, arrebate cualquier otro sentido con su acíbar. tomaría la cerveza si es lo único que hay pero no sería suficiente. todo aquello es mucho incluso para boricua cuya costumbre se encuentra en bebidas fuertes, en festejo interminable; el lúgubre anhelo de tomar en la oscuridad de la madrugada como un pobre diablo. tan sólo necesita descansar, olvidarse de las cosas que nublan su mente ( nublarla tanto como mención de difunto logra hacerlo, provocando que entre en trance por unos segundos, habla dificultándose, imposibilitándole el encontrar una respuesta ). ‘ no me viste porque anduve en el bosque. ’ lanza tal confesión.











