De memoria
El viejo poeta que iba a caballo en invierno
quedó cara a cara con un ladrón que había
molido a palos a su caballo. De una vez
por todas, se reconocieron sin que mediaran
palabras; uno le puso al otro un cuchillo
reluciente en la garganta mientras el otro le ofrecía
el terciopelo ensangrentado de su animal para mostrar
que él también había pasado su vida de contrabando
por cada hora concebible.
Mary Ruefle












