La reina de los cuatro señores.
''La calor golpeaba los arenosos desiertos del pueblo de los olvidados, levantando llamaradas de intensa calor por donde la tierra alcanza. Iromi, confuso por la reciente llegada de una mujer que le obligaba a mantenerse distante ante los señores de los elementos''
- Lo siento elfo, pero tengo que advertirte que si te mueves tu vida acabara mas rápido que tu suspiro. Tengo cosas mas importantes que hacer aquí. Así que hazme el favor de mantenerte al margen entre yo y los grandes elementales.
*Iromi asiente lentamente con la cabeza y se queda quieto en la calurosa arena*
''Los elementales primigenios con un gran estruendo atienden la mirada hacia la mujer''
*El gran señor elemental Infernus, el corazón del volcán es el primero que se sorprende de la mujer y comienza a hablar*
-Infernus, el corazón del volcán: *Con una voz imponente y ardiente* Vaya, a quien tenemos aquí. !Si no es nada mas y nada menos que otra misera mortal! Estas en presencia del consejo de los elementales. Conoce tu lugar, mortal.
-Haces demasiado estruendo, Infernus. No aprendes nunca de tu rabia, inepto. Por eso eres el mas fácil de manipular.
-Infernus: Atrévete a decir eso otra vez, niña. ¡Acabare calcinando tus huesos! Si no fuera por mi no tendrías esa voluntad, pequeña.
-Ja! En parte tienes razón, pero no vengo a meterme en plena bulla contigo. Vengo a reclamar lo que me pertenece. Lo que es de mio por derecho. Quiero que me entreguéis el Bastón de los elementos. Shal'ira, el fragmento cristalizado.
-Infernus: *Observa con ojos entrecerrados* Huh, hay que discutirlo con los demás señores. Ven, muévete hacia el centro. Los demás señores te esperan. En cuanto a ti elfo, tu presencia no me desagrada así que sera mejor que vengas tu también.
''Iromi se levanta y se mueve despacio hacia el centro del templo, los otros señores elementales observan detenidamente a la mujer, mientras que Iromi sigue los pasos con poca confianza''
-Infernus: Es hora de que los elementos hablen. !Mortales¡ Aguardad silencio mientras el consejo de los cuatro señores debate. Hoy se expone este asunto: Esta mortal reclama lo que le pertenece por derecho, el poder de los cuatro y nuestra mayor creación jamas creada.
El Bastón de los elementos. Shal'ira, el fragmento cristalizado. Un artefacto capaz de reclamar el poder de los elementos. Unión de ellos y creación de un poderoso e ilimitado poder capaz de unir fuerzas del usuario con el poder de los mas grandes elementales.
*Aquem, la lagrima del mar comienza a hablar*
-Aquem, la lagrima del mar: *con voz acuosa y burbujeante* Bienvenidos, mortales. Es un placer teneros aquí, en comparación de Infernus. Este caso tendrás que abstenerte, elfo. Este caso solo se representa a un mortal. En este caso, esta señorita. Bueno, señores elementales hay que recalcar que hay que pensar bien quien debe portar el bastón. Pues es una responsabilidad muy grande.
El ultimo usuario, como conocíamos murió en el acto de la manipulación de los elementos causándole una inestabilidad increíble en su cuerpo y deteriorando su forma física. Señorita mortal, ¿usted esta dispuesta a correr ese riesgo a pesar de quien fue quien porto antiguamente el bastón?
-He vivido con riesgos toda mi vida, y esta oportunidad no me sera arrebatada. A pesar de que mi madre murió portando el bastón. Ahora me pertenece mi destino.
*El gran señor elemental de la tierra, Terranium, el estruendo de la tierra comienza a hablar*
-Terranium, el estruendo de la tierra: *con voz lenta y rocosa* A pesar, de haber soportado semejantes cargas,las vives como una valerosa mortal. Para mi parecer eres digna de obtener tal poder.
No obstante, es cierto que este poder es demasiado para una joven. Tu madre fue capaz de dominar los elementos pero aun así creemos que eres demasiado joven aun para llevarlo contigo, pero si así lo quiere el destino tu llevaras el nombre de los cuatro señores a la gloria.
*Infernus y Aquem asienten y observan a Ventum, el susurro de la tormenta*
-Ventum, el susurro de la tormenta: *Con voz chispeante y susurrante* Señores, si estáis de acuerdo con entregar nuestro mayor logro y poder a esta joven, es hora. El tiempo apremia.
joven mortal.
Tu madre fue increíblemente paciente ante nosotros y una leal mujer que sirvió con dedicación ante los elementos, capaz de controlar el poder a un cierto tiempo. Tu al ser joven necesitaras practica. Pero sabemos que tu estas mucho mas vinculada a nosotros que tu madre. Pues sin nosotros no estarías aquí. Es hora de contarte la verdad, lo que realmente eres.
*Los elementos hablan sobre el pasado*
''Hace tiempo, nosotros cuatro eramos jóvenes elementos, eramos la forma mas primigenia que acababa de despertar. Un poder latente capaz de destruir, crear y beneficiar a todo el que buscara nuestro poder. Un día conocimos a tu madre. Una mujer alegre, tranquila y aspirante a ser reina. Reina de los elementos. Tu madre nació con el don de crear elementos: Fuego, Tierra, Agua y Viento. Los chamanes antiguos nos invocaron para hablar. Y asi imbuir el poder que teníamos con tu madre. Pactando con ella. Nuestro poder combinado y la creación de los elementos de tu madre, dio fruto a una poderosa arma. Shal'ira. Un fragmento imbuido de los cuatro elementos primigenios. Nuestros cuatro corazones y la raíz de las emociones de tu madre. Ante sus dias finales, los cuatros decidimos imbuirte antes de que nacieras. Tu madre dio a luz a una poderosa niña. Esa eres tu, imbuida por los cuatro señores elementales. Capaz de controlar a voluntad estos elementos y así poder llevar el titulo de Reina de los cuatro señores''
-Ventum: Técnicamente eres como nuestra hija, una sucesora del poder de tu madre y sucesora de nuestro propio poder primigenio. Ahora que sabes la verdad es hora de hacer los honores.
*Los cuatro poderosos señores se colocan alzando sus poderosos corazones elementales*
-¡Los elementos entregan este poder a la nueva reina de los cuatro señores elementales. Eritrea, la gran poderosa elementalista, hija de los cuatro señores elementales y reina del consejo de elementales! Que la gloria lleve tu camino a la victoria.
Te hacemos entregar de Shal'ira, el fragmento cristalizado. Llévalo con orgullo y lucha por nuestra causa.
-Eritrea, la elementalista: Vaya, es todo tan repentino que no se que decir. Pero ahora se que este poder es capaz de llevarme a la gloria y el honor. Que el poder, de los cuatro señores. Guié mi camino y que los que luchan ante mi caigan ante mi poder. *Eritrea susurra al viento, acaricia la tierra, aviva el fuego y siente el agua* Me siento mas unida a los elementos. Mi camino es claro ahora, debo ir donde claman a los campeones y que todos sean capaces de observar mi gloria eterna.
*Los elementos con orgullo observan a Eritrea, con una sonrisa los cuatro señores se retiran*
-Eritrea, la elementalista: Todo este escándalo te ha de resultar raro, Elfo. Lo siento, no quería mantenerte amenazado. Pero no me fió de los forasteros, sobretodo de los que usualmente no deberían pertenecer a este lugar. Como has escuchado soy la hija de los señores elementales. Reina de ellos y próxima campeona. He venido a reclamar este poder.
-Iromi: Un poco me sorprende, pero ya me siento mas tranquilo ahora que hay una nueva reina. Según esto. Ehh, no soy enemigo, de eso te lo aseguro. Solo había venido a saber si los elementos estaban bien, los elementos no acudían a la llamada de los chamanes.
-Eritrea: Normal, los elementos están cambiando. Los viejos chamanes ya no sienten la llamada de los elementos. Los mas jóvenes si, por eso les resulta extraño. Una nueva generación comienza una nueva era. Así que entiendo que el chaman del poblado del que querías ayudar. Se sorprendiera al no oír a los elementos.
-Iromi: Entiendo...aun así es sorprendente que seas hija de los elementos. Es muy difícil traer a un bebe imbuido de tanto poder. Entiendo por que tu madre murió. Tanto poder puede causar la muerte.
-Eritrea: Mas o menos es así, un gran poder con lleva grandes sacrificios. Y mi madre me trajo a este mundo a coste de su vida. Dejándome con una poderosa carga sobre mis hombros, aun así entiendo en si todo lo que esta pasando. Las cosas cambian.
-Deberíamos retirarnos, la noche se acerca y los asesinos suelen rondar por las dunas. Vayamos al poblado. Conozco al dueño de la taberna. Podremos descansar ahí.
''El manto de la noche cambio el panorama, la luna estaba creciente y las estrellas brillaban con gran fuerza, Iromi agotado, se durmió a lomos de la montura de Eritrea''
*los elementos susurran a Eritrea*
''Una eterna oscuridad se acerca querida Eritrea, la luz golpea cada vez mas fuerte los ecos de la oscuridad, y la oscuridad engulle como si una hambre insaciable se creara. Me temo que poco a poco la oscuridad se revela y la luz lucha. Ten cuidado, Eritrea. Ese elfo puede que nos sirva de ayuda en el camino de la luz''