De la abundancia del corazón habla la boca, por tanto me desahogaré.
Las misericordias de Dios son muchas, y nuevas cada mañana. En ocasiones siento ser el más vil de los malagradecidos -y lo soy- porque al respirar solamente inhalo, y exhalo misericordia.
El asunto que antecede a este escrito es que el día 25 de Octubre del año 2021 me tocó despedir a alguien que se va a Brasil, y la cual aprecio mucho.
Vivo en Venezuela, y me ha tocado ver emigrar a muchas personas que quiero, y esta vez me dolió demasiado.
A nivel de contexto, ella es alguien increíble, luchadora, trabajadora, temerosa del Señor, honra a sus padres, es hermosa. No es por exagerar pero soy del tipo de persona que siempre mira a los ojos al hablar, y no podía dejar de mirarla ella sin hacer nada me tenía totalmente sonriendo por todo cuanto decía, o hacía. Tenía un cúmulo de sentimientos en mi mente, me hacía feliz que ella buscara un mejor futuro, pero me ceñía de tristeza la idea de nunca verla. Soy de los que decía que no dejaría mi País, realmente mi Nación impera el oscurísmo, nos es necesario predicar el evangelio, y que por medio de la exposición del mismo las personas se conviertan a Cristo con arrepentimiento genuino, y fe en Él.
¿Cómo esto sucederá si los comisionados se van del país?
Sinceramente la he de extrañar mucho, incluso oro porque probablemente en este momento no esté cómoda, ya que los medios para irse a otro país (aun teniendo toda la documentación) es precario. Un sujeto denominado "trochero" la pasaría por las mal llamadas trochas, y no tienen idea cuanto sufro de pensar en eso.
Pero acá en Venezuela difícilmente podemos costear para comer, y el que gana un poco más puede darse "ciertos lujos". Si amigos un lujo hoy día es comprarse un par de zapatos, tener en la nevera pollo, carnes, y pescado. Incluso tener una nevera, el sueldo mínimo es aproximadamente USD$ 2.
Ningún venezolano sobrevive con un sueldo mínimo, yo apenas tengo 24 años, anhelo tener mi esposa, tener mis hijos, tener mi hogar, y ella (mi amiga que se fue) puede ser una grandiosa esposa, una excelente madre, pero queremos irnos para tener una mejor calidad de vida, y aunque está vida es neblina, nosotros procuramos hacer lo mejor posible. No anhelo que mis hijos estén pasando trabajo, que mi esposa sufra por mi irresponsabilidad. Casi no duermo, procurando buscar clientes para lo que trabajo (Diseño Gráfico, Social Media), pero a veces mis esfuerzos pareciesen nulos.
Un par de tenis aproximadamente cuestan USD$ 50 a 40, la imitación de la imitación probablemente unos USD$ 6 a 10. Un pollo está alrededor de USD$ 6 a 10 y pare usted de contar.
Doy gracias a Dios porque aunque aun vivo en la casa de mi padre, y no tengo mi esposa. Sé que me afecta mucho, y no miento, ni deseo ocultarlo, me gustaría hacer más, pero ¿No es esto más que la misericordia no obligada de Dios? ¿A caso se me olvida que debería estar muerto, pero por la Gracia de Dios me dio vida?
Dios nos ayude a los que se van, y a los que nos quedamos en este infierno socialista llamado Venezuela.
Si me leíste hasta acá, y eres de otra Nación por favor nunca voten por socialistas, de mis 24 años de vida 22 han sido en este sucio gobierno.