No puedo escribirte
No quiero escribirte, No quiero transformarte en letras, En historia, en momento.
No mereces la desgracia de ser leído y pasado de página, de tiempo, de sentido.
No puedes ser interpretado, no puedes ser juzgado, entendido, difundido. Nadie podrá recorrerte, repetirte, borrarte, romperte.
No eres idea, no idioma, no regla.
No puedo compartirte, soltarte, alejarte.
No quiero mirarte, observarte distante, condicionarte…
No quiero darte forma, no quiero nombrarte, encasillarte, venderte, menos regalarte.
No eres mío, no eres, estás, palpitas, floreces…
No puedo tocarte, sobre pasas el espacio, el tiempo, un por qué. No puedo hacer esto, no quiero acabarte, escribirte, visualizarte, inmortalizarte, salvarte, matarte.
No quiero. Necesito. Debo. Prefiero. Vivirte, respirarte, condensarte, fusionarte, tatuarte, apretarte, amarte. No puedo negarte. Esconderte. Planearte.
Solo puedo sentirte, mientras no pueda escribirte.
Laura Hernández Tibaduiza










