En un tiempo no definido un país está en guerra por petróleo. Un rey demente y debilitado ocupa el trono, mientras dos lacayos acuden al palacio para pelear la vacante del “consejero real”. Uno, busca el cargo para poder alimentar a su hambrienta familia, y el otro, para poder recuperar un estatus perdido por la crisis financiera. El rey, con múltiples cambios de ánimo, debe tomar una sencilla y simple decisión: ¿quién de los dos se quedará con el puesto? Es entonces cuando se apuntan con mejor misil, y de diversas estrategias como la seducción, el engaño y las caricias de espalda para lograr sus anhelados objetivos. Una farsa cargada de humor negro sobre el juego de poder y la clase política de nuestros tiempos.













