Llevo años suspirando por una sola razón: encontrarte, y descubrir que tú también llevabas tiempo buscándome.
— Confesión Poética 83 || @jorgema
seen from United States
seen from China

seen from Brazil

seen from United States
seen from United States

seen from Canada

seen from China
seen from United States

seen from United States
seen from China

seen from Malaysia
seen from United States
seen from Mexico
seen from Poland
seen from Lithuania

seen from Mexico
seen from United Kingdom
seen from China
seen from United States
seen from United States
Llevo años suspirando por una sola razón: encontrarte, y descubrir que tú también llevabas tiempo buscándome.
— Confesión Poética 83 || @jorgema
Una mirada atemporal: entre el ayer y el ahora.
De vez en cuando doy un vistazo al pasado, a lo que fui. Intento revivir los buenos recuerdos, por menos que sean.
Un vistazo, recuerdos; muchos cambios. Me doy cuenta de que todo cambia, en un abrir y cerrar de ojos.
Ya no soy quien era, nada es lo que fue y todo es extrañamente diferente.
Un vistazo al pasado, y todo es tan diferente.
No sé como seguir, pero tampoco como volver a lo que fue. Cuando creí estar bien, cuando creí ser feliz.
Ahora todo es diferente. Aunque yo me siento igual.
Al verme al espejo veo como el tiempo ha pasado sin mesura alguna. Al ver mi mirada en él, siento como si todo hubiese sido solo un parpadeo.
Así que me siento igual, pero no soy, compleja e irritantemente, no lo soy.
Jorgema
Papittafritta
Hoy, quiero dedicarte una carta que te escribí esa mañana de tu cumpleaños, esa donde estaba a tu lado cuidando de ti y esperando en fe que pronto salieras de esa agonía, para que juntos fuéramos por más aventuras y formar de ellas tantos recuerdos como anécdotas tú me contabas. Pero esa carta ya no la leíste, pues tu partida fue esa misma noche y esas palabras se quedaron esperando ser leídas. Es por eso que hoy, un año y meses de tu partida, se volverán un escrito dedicado a ti: mi viejito querido.
— A ti, mi padre, un hombre de gran corazón y de una alegría infinita que contagiaba de ella a donde él llegaba; un hombre extremadamente inteligente y con el maravilloso don del servicio; un hombre de carácter y con el alma de un caballero; un hombre honesto y siempre genuino, el cual siempre hablaba con la verdad y pura honestidad.
A ti que es inevitable el no tenerte presente en mi diario vivir, pues por ti es que siempre llevo un pañuelo: «porque un caballero siempre debe llevar uno»; es por ti que tengo un romance con las matemáticas y las estrellas; es por ti que siempre trataré a una mujer con respeto, igualdad y admiración; es por ti que siempre tengo presente el ayudar a quien lo necesita y no esperar nada a cambio de ello; es por ti que amo mis orígenes y mi pueblo, y es por ti que sé que lo que más vale de un hombre no es lo que tiene, sino que el amor que éste puede ofrecer a los demás.
A ti que no eras perfecto y nunca te jactaste de serlo, a ti que cometiste tus errores y tomaste decisiones poco acertadas (como todo ser humano), pero que a pesar de ello y la frustración que eso causó, nunca dejaste de ser el hombre amable y de gran corazón; y es que al contrario de otros hombre que alimentan su ego, tú reconociste tus errores y por amor cambiaste: pediste perdón, trabajaste para restituir y redimirte de todo aquello que por consecuencia causó daño y dolor; te acercaste más a la fe y trataste cada día de ser el mejor ejemplo para tus nietos, tus hijos y tu esposa, y hoy por hoy es lo que tú eres para ellos y para mí: eres el mejor ejemplo a seguir. Y es gracias a ese ejemplo de vida que hoy entiendo que: «ningún ser humano puede cambiar a otro ser humano, pero todos los seres humanos tenemos la capacidad de cambiar por amor, con amor y desde el amor».
A ti, que siempre creíste en mí, a ti que eres y siempre serás el caballero que anhelo llegar a ser; a ti que estás allá en cielo, contando anécdotas y chistes de tu pueblo. A ti, a quien tengo tantas ganas de abrazar, a ti dedico hoy y siempre mi vida, mis letras y mis sueños. A ti padre mío, a quien admiro, respeto y amo; porque sí mi viejito lindo, te amo y siempre te amaré.
• A ti, mi viejito querido
— Jorge Mario Aldana (jorgema)
Un recuerdo que volvería a vivir
Esta noche mi pecho se llena de nostalgia y melancolía mientras levanto mi mirada al cielo, ya que mi mano se siente sola sin la tuya, y mi piel, ella se siente desnuda sin tus caricias.
Ni quisiera la luz de una estrella podría animarme un poco. Pues tu bella sonrisa resplandecía más que mil soles y aquella alegría que contagiabas con tu risa hacia hasta la noche más oscura, la más especial, la más luminosa y la más bonita.
Todo era mejor y más hermoso a tu lado, todo era un momento eterno cuando yo me envolvía entre tus brazos; cada día se convertía en una historia llena de fantasía y romance, y cada beso tuyo me colgaba de la Luna y me hacía sentir invulnerable.
Pero ahora, lo único que siento es frío y soledad; cómo la Luna se encuentra a distancia de nosotros, así me siento de ti. Quisiera decirte que esto es temporal, pero mi dolor estará conmigo al menos una eternidad.
Un dolor que lleva tu nombre y se alimenta de tu recuerdo, un dolor que volvería a vivir esta y mil vidas más si fuese necesario, pues éste es el epílogo de nuestro encuentro, de nuestros besos y de todo aquello bello que tú y yo vivimos.
Y claro, que si la vida me permite una vez más, me pondría a tu entera disposición, pues tu fuiste la luz que iluminaba mi sendero. La estrella que guiaba mi navegar cuando las aguas turbulentas del océano me nublaban la vista y hasta el juicio.
Tu mi más bello y triste recuerdo...
@jorgema & deniipost
Escribiré tu nombre.
Escribiré tu nombre en todo lugar y lo haré mientras camine por la ciudad.
Escribiré tu nombre tras cada suspiro y tras cada latido de mi enloquecido y enamorado corazón.
Escribiré tu nombre cada vez que sienta la necesidad de darte un beso, cada vez que mi alma anhele estar en tus brazos, cada vez que mis ojos exijan observar cada detalle de tu hermoso rostro.
Escribiré tu nombre mientras imagine el futuro distante, mientras disfrute el presente exacto y mientras recuerde el pasado fugaz.
Escribiré tu nombre al sentir la mínima necesidad de ti, al sentir tu cercanía y lejanía, al sentir ese sublime instante donde tú tomas mi mano y me ves a los ojos diciendo con una sola mirada, que soy todo en tu vida, así como tú lo eres en mía.
Sí, escribiré tu nombre en todo lugar y mientras camine por la ciudad.
Porque quiero llenar el mundo con esas letras que juntas forman tu nombre, y así demostrarle a todos, que eres y serás el nombre que quiero pronunciar antes y después de decir: «TE AMO»
@jorgema
Serie: Cartas al Destiempo (Quinta Parte) Por: @elleletters & @jorgema
Esta noche quiero ser el argonauta de tus sueños, navegar en el dulce océano de tu piel y encallar en la playa de tus besos. Porque lo único que deseo es habitar de por vida en lo profundo de tu corazón paradisíaco.
— jorgema