Sus labios y helado de chocolate, una total perdición.
Papittafritta
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Sus labios y helado de chocolate, una total perdición.
Papittafritta
Si vamos a hablar de incendios, déjame iniciar por el que me provocan tus labios en mi piel.
Alexander Alay.
Contigo conocí mi versión más bonita, la mujer que deseaba amar y ser amada. Pero también conocí mi versión más rota, más vulnerable, más pesimista y más triste.
Si tu supieras que eres el héroe de mi historia de terror, que me salvaste de la oscuridad y que eres todo lo bueno que pude querer en un hombre, que me siento segura en sus brazos, que me encanta su respiración, los latidos de su corazón, tu risa y tu humor, el brillo de tus ojos, tus manos suaves y tu manera de amarme, sabrías entonces que no hay otro ser en este mundo que me encante más que tú.
Desde que vi su boca, supe que no volvería a encontrar otros labios tan redondos y rojos como los suyos.
No he parado de imaginarme cómo se sentiría probar esos labios con un beso.
Acariciarlos con mis dedos, tocarlos con cuidado, como si de una reliquia valiosa se tratase, y besarlos con ansias para demostrarles lo mal que me ponen, cuánto me enloquecen.
Y ese es sólo el punto de partida porque ella es como un ser venerable, tienes que admirar hasta el espacio más recóndito de su cuerpo porque es un templo donde aprenderás maravillas nunca antes vistas, y te impresionarás de la misma forma que un gemólogo se deslumbra por una gema recién descubierta.
Pues, ella es un lujo que no se le da a cualquiera.
Aunque, una vez la conozcas, será inevitable amarla.
Te perderás en todas sus versiones, tanto en sus fortalezas como en sus imperfecciones.
Y si no caíste por su belleza, lo harás por su inteligencia, así como yo me enamoré cuando la conocí.
Estoy loco por ella, no me da pena admitirlo, tampoco temo no volver a recuperar la cordura.
Tan sólo me esforzaré en buscar la manera de conquistarla para volver realidad los sueños que tengo sobre ella.
Demostrarle que mi amor es sincero y compartir hasta el último de mis días a su lado.
Sin que me falten sus besos. Sin que le falten mis versos.
Poder revolver su cabello arreglado cuando la noche nos caliente después de nuestras citas.
Correrle el labial con cada uno de mis salvajes besos apasionados, y que en mi piel se dibujen sus chupetones, sólo para andar sin camisa al día siguiente para recordarle cuán suyo soy.
Nunca había sentido esta mezcla de contemplarla, cual pieza maestra, cada vez que se coloca un vestido y querer arrancárselo cuando estamos a solas.
Ella es la única que puede detener mi mundo y la única que puede hacerlo temblar.
Y su sonrisa... Joder, no puedo explicarlo.
Sólo quiero que nunca me falten esos labios tan redondos y tan rojos.
-Dark prince
Suspiros: en búsqueda de un encuentro soñado
~
Cada suspiro que brota de mi alma busca incansablemente el abrazo de tus labios. Sin reparo alguno, trata de encontrar tu mirada en la tenue oscuridad de mi habitación, y con fe, espera que un día no muy lejano, tu piel y mi piel juntas vean salir el sol.
— Confesión Poética 55 || @jorgema
Quiero que te corras y que todos tus gemidos mueran en mis labios.
Y es por ti
Que vivo feliz cada momento
Cuando siento tu cuerpo, tus labios cerquita de mí
Y vivo así, no quiero alejarme ni un momento
No te vayas, niña de mi vida, porque puedo morir
Maelo Ruiz