La frontera de las posibilidades
Este blog es un poco el lugar en donde poner los pensamientos que en un momento de ambición pensé que podían ser material para un libro (o para un ensayo de duración media) pero que, siendo un poco más realista, al menos me gustaría dejar asentados en público. Poder decir: yo pensé estas cosas y las publiqué acá. No para que las lea nadie, sino para que quede un registro de que estas cosas las pensé. Y si un día surge en momento sacarlas a la luz, compartir el link, y que el link sea una puerta de entrada a mis otros pensamientos, y así trascender: esperanza inútil
¿Qué pensé? Una cosa que pensé alguna vez, y que se me ha despertado hoy en la memoria gracias a nota compartida por un compañero en un chat en el laburo, es que los límites de la sociedad de hoy día vienen dados por el universo de resultados que puede arrojar Google. Lo que podemos concebir, lo que podemos imaginar, lo que podemos soñar está contenido dentro de ese universo, de esa lista. Si google no encuentra algo, ese algo no existe, ese algo no está dentro de las posibilidades del mundo de hoy.
Baste un ejemplo como muestra: en google no hay resultados que expliquen cómo bajarse de la rueda de productividad y volverse improductivo. He pasado horas buscando esto, y los resultados cuyo título parecen tener respuestas tienen en realidad respuestas para lo contrario: para cómo ser más productivo. O, dándole quizás una vuelta de tuerca, para cómo a través de una improductividad temporal poder ser más productivo.
Me explico un poco más: para Google un nazi puede existir. Uno puede buscar y encontrar qué es un nazi. Eso existe, estará condenado por algunas personas, pero en Google uno encontrará todas las definiciones, instrucciones, si gusta, de cómo volverse uno. y cómo encontrarse con gente que está en esa misma sintonía. En cambio alguien improductivo está fuera de lo que Google define como el límite del ser humano. Uno no puede buscar "cómo ser más improductivo", uno no puede encontrar lugares en donde debatir y compartir experiencias sobre la improductividad, ni tampoco literatura al respecto. Sí por supuesto "cómo dejar de ser improductivo". Ser improductivo trasciende el límite de lo permitido en esta realidad algorítmica.
Cosas que uno puede ser para Google: pedófilo, abusador, violento, intolerante, fascista, productivo, exitoso. Cosas que uno no puede ser: improductivo, pobre (claro que uno encontrará resultados irónicos sobre cómo serlo, pero intentar buscarlo en serio). Que sí se encontrará: cómo ser blanco. Que no se encontrará: cómo ser negro. Es cierto, ¿eh? Lo he buscado yo mismo.
Quizás, siendo optimistas, el algoritmo sea imparcial y nuevas miradas suban en la lista de resultados. No pareciera ser el caso, el algoritmo lo tunea alguien con una perilla desde una oficina. Esa es un poco también mi concepción del errorismo: buscar ser lo que es un error ser (pero no he hablado acá todavía de errorismo, algun día).
¿Da esto para un libro o para un ensayo? Para mí sí. Pero no he conseguido que me paguen por pensar. Son las 8:51 y ahora tengo que empezar mi jornada de esclavo.


















