Mi historia favorita.
Supongo que es normal, lees un libro sublime y, al terminar, simplemente quieres volver a leerlo por la simple satisfacción que representa revivir cada momento, incluso quisieras jamás haberlo leído, sencillamente porque quisieras hacerlo, de nuevo, por primera vez, y, con eso, volver a disfrutar cada emoción y sensación. Y con el final viene ese sin sabor, esa inefable sensación de no saber que sentir, ese ¿y ahora que?, y tal vez, para colmo, eres de esos que les es tan magnifico que ni siquiera quieren volver a leer otro, por el irresistible sentir de que, quizás, no habrá uno mejor.
Pues bien, hay personas que son ese libro.
— Juliana Gamboa














