2460- Pero no hables de los jardines, no hables de la luna, no hables de la rosa, no hables del mar. Habla de lo que sabes. Habla de lo que vibra en tu mΓ©dula y hace luces y sombras en tu mirada, habla del dolor incesante de tus huesos, habla del vΓ©rtigo, habla de tu respiraciΓ³n, de tu desolaciΓ³n, de tu traiciΓ³n.
(Alejandra Pizarnik)




















