Que tan enamorada estoy de ti, que creo, pienso, que sino existieras, yo te inventaría para que mi boca besar la tuya pudiera, mis brazos estrecharte en un abrazo cálido y tierno, mis manos para tocarte y acariciarte y mi piel sentirte una y otra vez.
Imaginarte para después volverte real, algo que tocar, ver, oír, hablar en el idioma del amor.
Para mí fortuna, existes! Y que obsequio tan extraordinario haberte encontrado y que estés aquí, conmigo, a mi lado.
Leregi Renga

















