Tal vez jamás leas esto y si lo lees ni siquiera pensarás que es de ti de quién hablo, ya nada importa y hoy me he tomado el tiempo necesario para poder dejarte ir con esta carta.
Tuve la fortuna de tenerte aunque fuese por sólo un momento.
La vida me dio la oportunidad de poder encontrarme contigo y aunque aquello que casi ni alcanzo a comenzar ya ha terminado me he quedado con las ganas de decirte que aún te quiero, realmente aún te amo.
Me he quedado con todo con tus suspiros, con los momentos, con mi corazón hecho pedazos por una historia incompleta, sé que nunca más volveré a vivir un amor como el nuestro y creo que ha llegado el momento de decir que a veces pienso que no lo di todo.
Amor, me faltaron tantas cartas por darte, cartas que aún conservo, me faltaron muchísimos besos que nunca le he dado a nadie porque los conservo para ti.
Me faltó despertarte con una llamada, sólo para decirte que te extrañaba, nos faltó seguir, porque eso éramos tú y yo, estar juntos, sentirnos libres y sobre todo ser quien éramos sin que nos importaran los demás.
Quererte me hizo bien y aunque querernos me rompió el corazón, no dudo al decir que siempre tendrás parte importante de él.
Fuiste la única capaz de hacerme feliz y creo que no pude evitar sentir demasiado miedo. era algo a lo que no estaba acostumbrado, poco a poco comencé a huir de ti como si hubieses sido la culpable del dolor que sentía.
Supongo que es inevitable, lo que siempre hago cuando comienzo amar profundamente, no me detuviste, tampoco me seguiste, simplemente me dejaste ser libre y escoger lo que quisiese.
Hoy tan sólo me queda darte las gracias porque a pesar de todo, me amaste y permitiste que te amará como nunca lo había hecho.
Te deseo la mejor de las suertes y espero que vuelvas a encontrar el amor.
Yo por mi parte seguiré guardando este amor dentro de mí porque sé que fuiste justo lo que necesitaba en el momento que lo necesitaba.