En una tarde cálida y soleada, llegaría a tu puerta vestido con mis mejores prendas y que no pueda faltar un ramo de jazmines y rosas, aquellos ejemplares que mejor te representan en el jardín; nervioso tocaría el timbre y dejaría ahí mi regalo con una notita que enuncie, "que tengas linda semana, bella dama de ojos brillantes, S"
Al día siguiente iría a tu panadería favorita y elegiría una caja de bombones y pondría en la nota "Para que endulces tu semana como endulzas mis días, S" llegaría a tu puerta y volvería a dejarlo en ella, y a lo lejos admiraría tu rostro lleno de alegría por tal sutil sorpresa.
Iría con la modista de tu preferencia para encargarle un vestido a la altura de tu porte, que abrace tus sensuales y delicadas curvas y que lo puedas lucir el día en el que tenga la cordura de verte a los ojos sin esquivar tu mirada luego de algunos segundos y al fin invitarte a salir.
Todos hablaban en la cuadra del enamorado, de S, pero nadie sabía quién era, ella se preguntaba como eran sus ojos, si su sonrisa hacía que se le achinen, si era alto o bajo o de su altura y cómo era todo él.
Así que decidió escribirle una carta y pegarla en su puerta dejo pasar la noche y S la vio poco antes de ir a su trabajo, así que la recogió y en la misma decía:
"Querido S, con tus bellos y particulares regalos, has llamado mi atención, pero no cautivado mi corazón, soy consciente de que las cosas materiales son importantes pero no son lo primordial, si de verdad desea enamorarme, empiece enseñándome sus ojos, las puertas de su alma, se que son igual o incluso más cautivadores que sus regalos.
ATT: M"
"Querida S, haré lo que sea por conquistarla. Empezare por mostrarle como veo el mundo desde mis ojos, a ti por ejemplo te veo sublime, hermosa, y no lo digo solo por lo físico, sino por todo lo que llevas dentro. Mañana te espero a las 16 en el árbol central de la plaza. ATTE: S"
Ferchu & Él Ángel Caído de Ciudad Gótica