¿Cuándo una amiga/o fiel pasa a ser un pedazo de carne con papas fritas?
Que cuatica debe ser esa sensación de querer ver a la amiga/o porque sientes una necesidad...metiendo la mula de “Amiga!!! tengo que contarte algo!”
A una amiga, hace algunos años, le pasó eso. Mi amiga, una loquilla, una diversa, como le digo yo, que seguramente confundió los abrazos amigables con tirá de churrines. Lo mejor que puede ocurrir en estas situaciones para el “grupo” el que la volá se quedé en que es una confusión y que siga disfrutando de la supuesta tirá de churrines, inventándose historias en la cabecita.
Ahora, en el escenario menos favorable, la lola no está tan confundida, las dos se gustan y están a dos cafés inocentes de chuparse los cuerpos y dejar la escoba en el grupo.
Desde el título hasta, probablemente, el final de la situación...está todo mal poh! No te puede gustar la amiga, el amigo, no, no se puede. Peor si la amiga/o se ha comido a otro/a del mismo grupo...pff, ahí se va todo al subsuelo.
A mí, al menos, todas mis amigas me gustan, me gustan sus formas de pensar, su humor, sus maneras de hablar, puta si hasta las discusiones con ellas me gustan. Por lo demás siento que toda la gente (como lo acabo de hacer) se encarga de dejar en claro que le gustan sus amigas/os pero no en ESE sentido, ojo. Y también me he dado cuenta de que la gente cuenta algo como que no le estuviera pasando y en realidad todo pasando loco! Pero ojo, no es que a mí me esté pasando, es la historia de una amiga, que también me gusta, pero no en ESE sentido. Jajajaja, ya chao.