
seen from United Kingdom

seen from Netherlands
seen from Singapore
seen from Germany
seen from Malaysia
seen from United States
seen from United States
seen from South Africa
seen from India
seen from China
seen from China
seen from United States

seen from Vietnam
seen from Peru
seen from Russia
seen from United States
seen from Netherlands
seen from Germany
seen from United States
seen from Mexico
Tras estudiar las diferentes formas y acciones de los límites en sus diferentes versiones, los espacios intermedios, el dentro fuera, etc. Hemos tomado como ejemplo un límite del puerto de Barbate intentando hacer de este un espacio/lugar que pudiera a su vez limitar y formar parte de los espacios que separa.
Articulo de Andrea Rojas que nos parece de gran interés y recomendamos.
La noción de intermediariedad
La protección que requiere el habitar humano debe ser entendida como la necesidad de atenuar, mitigar o graduar ambientes atmosférica, social y espacialmente distintos. Transitar de un ambiente a otro ambiente es una experiencia que puede provocar un impacto sobre el individuo, que va desde el más básico (como, por ejemplo, los leves cambios en las condiciones lumínicas) hasta los más complejos (como, por ejemplo, las alteraciones en la salud).
El cuerpo y la mente requieren un determinado tiempo para adaptarse a los cambios que se producen en el medio que se habita, como también para adaptarse a los cambios entre los diversos medios por los cuales transitan.
Sí la velocidad de los cambios del medio supera la velocidad de adaptación de los individuos, o sí la diferencia entre las condiciones de los medios por los cuales transita, es
de una magnitud tal que impide la adaptación de los individuos, se produce un malestar cuyo rango puede variar entre la mera percepción hasta trastornos físicos, fisiológicos y psicológicos importantes. Estos cambios pueden producirse por la acción de una o más de una de entre las siguientes condiciones:
Condiciones atmosféricas: iluminación, temperatura, humedad, ventilación, condiciones acústicas, presión, niveles de particulado en el aire, toxicidad de los materiales, emanaciones diversas. Condiciones sociales: niveles de seguridad, de privacidad, de visibilidad, de identificación, etc.
Condiciones espaciales: aperturas, cerramientos, permeabilidad, tensiones, orientaciones, formas, texturas, medidas, distancias, etc.
Intermediar es, entonces, atenuar la amplitud de los cambios en las condiciones de habitabilidad del medio respecto de la capacidad de adaptación de los individuos, de manera de permitir la adecuación del individuo a esos cambios. Cuando la mamá le dice a su hijo “abrígate, antes de salir a jugar”, o cuando la esposa le dice al esposo “es hora de encender la estufa porque va a comenzar a hacer frío”, o cuando el marido le dice a la esposa “esta es la última vez que compramos leña para la chimenea este año”, la sabiduría popular está reconociendo, respectivamente, la existencia de un desbalance térmico entre interior y exterior; el reconocimiento de la oscilación térmica diaria y la constatación de la variación térmica estacional.
Cuando es la Arquitectura la que se hace cargo de estos tres fenómenos, entre muchos otros, para permitir la adaptación del individuo a las condiciones atmosféricas, sociales y espaciales del medio, entonces está mediando entre la vulnerabilidad del ser humano y la agresividad del medio. La Arquitectura es entonces intermediariedad porque la intermediación es la razón de ser de la Arquitectura.
Es en ese sentido que la intermediariedad en Arquitectura se refiere a la manera en que se disponen y relacionan los espacios, materiales y elementos, con la finalidad de graduar, mitigar o atenuar las relaciones entre los usuarios y el medio.
El espacio intermedio, es decir aquel que cumple el rol de mediador entre otros espacios y, particularmente, entre el espacio interior y exterior, es en Arquitectura fundamental para operar las relaciones entre el individuo y el medio que habita. Sin embargo, el espacio intermedio no es el único elemento que permite esa mediación. Esta es posible gracias a la colaboración de estos espacios con otros recintos, elementos, materiales y disposiciones del edificio. Entonces, la intermediariedad en Arquitectura es más que un espacio que se ubica entre otros espacios. Para el autor la Arquitectura es, en todo su conjunto y complejidad, intermediación entre el individuo y el medio que éste habita. Cada trazo de su diseño es una búsqueda de mediación.