Mary-Sue’s y Gary-Stu’s
Cuando creamos a nuestro personaje buscamos que sea lo mejor de lo mejor. Un personaje al que todos admiren, que sea el más listo, el más atractivo, el más carismático, o cualquier otra característica sobresaliente. Muchos hemos cometido el error de crear a un personaje que tenga un exceso de características sobresalientes, ya sean físicas, intelectuales o sociales, este personaje siempre será el centro de atención en cualquier escenario en el que se encuentre. La manera más fácil de identificar a este tipo de personajes Mary-Sue o Gary-Stu (en caso de personajes masculinos) es la manera en la que a pesar de la peor adversidad que pueda estar enfrentando el personaje, siempre va a encontrar la manera de resolver el problema sin mucho esfuerzo. Los personajes tipo Mary y Gary se pueden encontrar en casi todo tipo de media. En los video-juegos son comúnmente referidos como aquellos personajes "OP" o "Over Powered" que como su nombre lo dice, tienen el nivel de poder muy por encima de los otros personajes. Hacer un personaje que tenga muy buenas características no es un crimen. Hacer un personaje que sea bueno en todo lo que toque...digamos que sí lo es. ¿Por qué? Porque se aleja mucho de lo humano. El objetivo de crear un personaje siempre debe ser lograr empatizar con el lector. El lector debe de sentirse identificado con el personaje para que le tenga cariño y por ende, cariño a la historia y a la aventura del personaje. Nuestro personaje debe de tener sus ratos de debilidad, sus dudas e inseguridades, algo que le permita sentir cual es su verdadera motivación y oportunidades para superarse. Por cada 5 cualidades o características positivas, debe tener al menos 2 aspectos negativos. No es una regla general, pero es mas o menos un ratio promedio de una personalidad. ¿Esto aplica solo con protagonistas? Claro que no. La regla es con cualquier tipo de personaje que desees crear. Tanto héroe como villano, debe tener sueños, metas, algo que lo haga feliz así como algo que lo destruya por dentro. Regresando al tema de los Mary-Sue's, por definición, este es un personaje que es bueno en cualquier deporte, sabe de música, artes, manualidades, sabe bailar, cantar, leer, tiene incontables pretendientes, su color de cabello es inusual (o tiene varios tonos), su color de ojos es inusual, tiene un pasado trágico del que no le gusta hablar, es bueno con toda persona que conoce, le encanta ayudar a los demás, es el mejor en los estudios/trabajo, en algunos casos hasta poseen un poder sobrenatural o elemental, y todo aquello que comience a sonar como un protagonista sobrecargado. Quizá muchos de ustedes se han topado con personajes así y los conozcan con otro nombre, pero la idea es la misma que tratamos de evitar. Al crear un personaje queremos que sea querido por todos, porque es nuestro personaje y hay que suponer que nos cae bien esa pequeña creación de nuestra cabeza, pero tenemos que aceptar que así como nuestro mejor amigo puede ser la mejor persona del mundo, hay varias cosas que no nos agradan por completo. Y esto va mucho más allá de la creación del personaje en sí. Debemos de tener en cuenta de que técnicamente estamos hablando de crear una persona, darle sentimientos, ideas, esperanzas y un objetivo. Es muy importante cuidar el desarrollo de nuestro personaje a medida que va avanzando la historia, ya que el personaje debe de evolucionar, ya sea que su punto de vista cambie respecto a la situación, o de alguna manera coincida con el enemigo, o cualquier otra cosa. Las posibilidades son infinitas. La clave es encontrar ese balance en el personaje para que no se vea sobrecargado y se convierta en un Mary o Gary, pero tampoco tan soso que una hoja de papel sea más interesante que los pensamientos de ese sujeto.








