Hazme ser su ayuda idónea
Desde que empecé la relación con mi novio, quise hacer las cosas de la manera correcta y ser "la mejor novia" para él. No me refiero a ser perfecta fisicamente, o a ser la novia más inteligente, más lista, más amable o más trabajadora. Me refiero a ser esa persona que lo acompaña en todos sus momentos, felices y malos, en sus logros y derrotas, esa persona que lo haga feliz y que lo empuje a seguir siempre adelante. Quise desde el principio demostrarle lo que es el amor para mi: fidelidad, respeto, sacrificio.
Pero, como soy una persona egoista, orgullosa y quejica, muchas veces he fallado en este propósito.
Pues, este fin de semana, he descubierto lo que realmente quiero ser para él. Si quiero en un futuro ser su esposa, su mujer, la madre de sus hijos, tengo que aprender de verdad a dar un paso atrás con mi mal carácter y ser esa mujer cristiana que llevo diciendo que quiero ser desde hace tiempo.
Tengo que ser su ayuda idónea.
"Y dijo Dios: No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él. [...] Entonces Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada mujer porque del varón fue tomada." Genesis 2:18. 21-23
Dios nos creó a las mujeres para ser el hombro de los hombres, para ser esa persona en la que apoyarse, en la que confiar. Nos creó para bendecir al hombre.
Cuando digo que quiero ser la ayuda idónea de mi novio, me refiero a que quiero ser su compañera de vida, su ayuda, su apoyo. Pero sobretodo quiero ser esa persona que lo acerque a Dios. Quiero ser esa persona que le alegre el corazón y que le de paz.
Él lo es para mi, y yo también quiero ser una bendición para su vida.
Sé que va a ser difícil. Tengo muy mal carácter, exijo mucho, y soy muy pesada a veces, además de tener la mala costumbre de hablar mal. Pero si quiero casarme con él, y tener un matrimonio santo y cristiano con él, tengo que mejorar mucho e ir preparándome.
De verdad le pido a Dios que me ayude a tener las cualidades que Él me pide para ser la mejor compañera para mi novio; que me ayude a ser amable, a dejar de ser tan orgullosa, a ser más buena, a estar más tranquila y en paz con el mundo. Que me enseñe a amar a los demás y sobretodo a mi novio de manera sana, sin celos, sin prisas, sin exigencias, sin obligaciones. A amar a los demás como Él me ama a mi y como los ama.
Le pido a Dios que me enseñe a ser la ayuda idónea para mi novio y la mujer que Él quiere que sea.













