Así es mi país. Está lleno de magia, de una fauna increíblemente variada, de montañas con nacimientos de agua cada vez más escasos, desierto, hielo, playas naturales, milenarios frailejones, bosque, selva. Nos empezarán a arrasar las políticas de gobiernos propios y ajenos, pero aún no es así. Lo que es definitivamente más bello de mi país es la gente, difícil de describir. La multiculturalidad toma forma en Colombia. 65 lenguas indígenas, dos lenguas creoles, negros maravillosos y resplandecientes del Pacífico, 108 comunidades indígenas y romaní, 35 regiones con una identidad definida, somos generosos, solidarios, abiertos. 50 años de guerra y un sector político que se pelea en público y en privado establece alianzas, que nos hace creer cada día que el problema es entre nosotros y que la guerra debe continuar nos han confundido, pero sí que es hermoso mi país, y estoy segura de que en medio de la confusión encontraremos la fuerza para recordar cómo somos en realidad, la sangre campesina que compartimos y de qué estamos hechos.












