Resulta que estaba en el suburbano muy tranquilo esperando mi tren que me acercaría a la ciudad; estoy muy tranquilo sentado en una banca y en mis manos solo tengo una pluma y un libro de sketches, todo pasa con normalidad, muy poca gente en la estación, las pantallas anunciando diferentes noticias del mundo, es lo único que se escucha; no presto mucha atención a casi nada de esto hasta que una voz, un tango “aguardientosa”, rompe esa paz que se sentía; cuando subo la mirada, un señor de unos 70 años gordo con barba muy abundante, pero sin un solo cabello en la cabeza, ojos claros y una actitud muy confiada me dice... “hijo!!!! Ahora si me sorprendiste” lo veo... trato de descifrarlo, “¿por qué se acerca y que quiere?”, tiene un caminar torpe, quizá solo quiere sentarse, su estilo de vestir, Bermuda negra playera y chamarra negra, gorra naranja intenso Adidas, mocasines negros, no me daba desconfianza, parece sólo un hombre gordo y viejo que consume mucho cigarro, su nariz roja y sus bigotes teñidos por el tabaco, no se ve tomado o que necesite dinero, se sienta junto a mi y le dice: -ahora si me sorprendiste, todos con el celular y tu eso... Señala mi libreta y mi pluma con dibujos y apuntes.Casi lo descifro por completo, un hombre de edad avanzada que le gusta platicar, compartir ideas e historias, pero sobre todo ser protagonista de esas historias.Con cautela trato de platicar con él sin decir mucho o dejarle saber mucho de mí esta platica no tienen mucho sentido y se siente un poco forzada.Él confiado me pide que sigamos hablando aun cuando ya había llegado el tren, ahora compartimos el mismo vagón y seguimos platicando, ahí descubro que es periodista; política es su pasión. Al final, y usando algunas analogías a dictadores y políticos me digo:
“Si quieres ser el mejor, primero convéncete a ti mismo de que lo eres, y así toda la gente estará convencida de que eres el mejor, si no eres el mejor, pero te convences de serlo, entonces lo eres”
Al final termino por compartir su teléfono y una gran lección, no sé que tan pronto le termine llamando, sin embargo lo que me digo es algo que debo considerar diario y a cada momento.