¿Espasmos de adiós?
Pasar largas noches sin dormir parece ser mi deporte oficial del 2018. (recién empezaste pero el culo te abrocho eh. Mamita!)
El otro día hice un “Chiste” en Facebook donde contaba de forma graciosa que pareciera que todo lo que me gusta me hace mal, justamente porque es inaccesible. Menuda broma, el chiste era “…y a vos te encanta,diría mi hermano”. Lo curioso es que justamente es así, esa es mi zona de confort, vibrar (y por vibrar me refiero a frecuencia de pensamientos, que sería lo que elegís y a su vez te elije) con lo que me hace mal. ¿Estoy reconociendo que me gusta estar mal? NO, estoy diciendo que ya ni me doy cuenta donde me meto, es solo seguir a lo que siempre seguí , debe ser el olor a peligro, debe ser que el viento nos amontona, a nosotros los dañados, puede ser que es más facil sufrir los infortunios de nuestro supuesto “destino.. (Léase: sigo siendo el mismo soñador inmaduro) Es hermoso como uno mismo se pone excusas para no ver las cosas, por no animarse a dar ese paso, ese tan necesario para cambiar que es: acepto que estoy encarando las cosas mal, acepto que veo las alarmas a mi alrededor y no les doy pelota, acepto que es más fácil hacer lo que siempre hice que animarme a ser quien tengo la capacidad de ser.
Creo que empezar terapia es un paso, un paso necesario pero tambien lleno de dudas. Conocí los psicólogos cuando tenía solo 8 años, y creanme fue de la peor manera; resulta que yo era una niña muy inquierta, muy curiosa, independiente pero “no podía quedarme quieta” y mucho menos callada, razón por la cual entre mis padres y la psicopedagoga de mi escuela primaria decidieron que tenia que verme un profesional.
Nunca entendí como encajar en un grupo y menos que menos como hacer amigos, por lo cual sufri bulling desde que pise primer grado hasta que aprendí a ponerme una máscara que ocultara quien verdaderamente soy, y decidí que lo más importante para mi era encajar y ser aceptada.
El problema con las máscaras, es que se te hacen carne y llegas a un lugar donde no sabes quién sos o qué es lo que realmente querés...esa personita hermosa que sos, queda entonces, sola e inexplorada, esperando.
Alguna vez leí por ahí una frase de Pablo Neruda: - “Algún dia en cualquier parte, en cualquier lugar, indefectiblemente te encontrarás a ti mismo, y ésa, sólo ésa, puede ser la más feliz o la más amarga de tus horas” -
y de tán cierto, muchas veces, avergüenza, porque: ¿Quién más que YO se merece todo el amor y la paciencia que haya en mi corazón? ¿Qué tanto más importante es cumplir mis sueños y realizarme en este viaje, que contentar a los demás buscando aprobación?
¿Cuánta más agua tiene que pasar abajo del puente?
Me propuse una linda tarea, agradecer todos los días.
Gracias por la salud que me acompaña todos los días y por poder cuidar mi cuerpo cada vez un poco más.
Gracias por la gente que me rodea, que me quiere sinceramente con mis aciertos y errores.
Gracias por poder hacer lo que amo y alzar mi voz.
Gracias por la capacidad de equivocarme, pedir perdón y aprender de cada caída.
Gracias por tanta energía creativa.
Gracias por mi trabajo.
Gracias por una hija que me sorprende y me enseña cada día.
♥ Sonreí que te queda hermoso ♥















