Los testículos contienen dos componentes esenciales, con estructuras separadas y funciones diferentes:
1-Células de Leydig o intersticiales. Son el componente endócrino fundamental; la testosterona (principal producto secretor), causa de manera directa e indirecta la diferenciación embrionaria masculina de los genitales externos e internos, el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios en la pubertad y la conservación de la lívido y potencia sexual en el varón adulto.
2- Túbulos seminíferos. Comprenden la mayor parte de los testículos y producen casi 30 millones de espermatozoides por día durante la vida reproductiva del varón.
Relaciones entre anatomía y estructura-función.
El testículo del adulto tiene forma esferoide alargada con volumen medio de 18.6 mL. Sus dimensiones promedio son de 4.6x2.6cm, se localizan dentro del escroto, que los ayuda a conservar su temperatura en aproximadamente 2 grados centígrados por debajo de la temperatura abdominal.
La cápsula testicular está compuesta de tres capas de membrana: túnica vaginal, túnica albugínea y túnica vascular.
La túnica albugínea como división fibrosa forma aproximadamente 250 a 300 lóbulos piramidales que contienen los túbulos seminíferos enrollados.
Aproximadamente 350 millones de células de Leyding, productoras de vasos sanguíneos, andrógenos, vasos linfáticos, nervios y fibroblastos, están intercalados entre los túbulos seminíferos.
La irrigación sanguínea testicular proviene, de manera principal, de las arterias testiculares, las cuales son ramas de las arterias espermáticas internas. Después de atravesar una compleja red capilar, la sangre penetra a las múltiples venas testiculares y forma una red anastomótica, el plexo pampiniforme.
La vena espermática derecha drena directamente en la vena cava inferior; la izquierda entra en la vena renal.
Los túbulos seminíferos están compuestas de células de Sertoli y germinales. Las células de Sertoli revisten la membrana basal y de esta manera impiden el paso de proteínas (barrera hematotesticular). Además, estas células causan el movimiento de las células germinales desde la base del túbulo hacia la luz, y la liberación de espermatozoides maduros, hacia la luz tubular. También fagocitan activamente las células germinales dañadas.
En respuesta a la hormona FSH, o a la testosterona, las células de Sertoli secretan la proteína fijadora de andrógeno y en consecuencia, hay una concentración elevada de testostenona (importante en la espermatogénesis).
La espermatogénesis, primeramente están las espermatogonias que por división mitótica pasan a ser espermatocitos primarios, secundarios y espermátides pero esta vez con una división meiótica, donde se vuelven haploides. Finalmente, las espermátides se convierten en espermatozoides maduros a los 64 días de iniciar el proceso.
Los túbulos seminíferos drenan hacia la red testicular.
Los espermatozoides son transportados a través de conductos eferentes hacia el epidídimo (reservorio de gametos).
Todavía tienen que pasar 12 días necesarios para que los espermatozoides sean funcionales y cambian morfológicamente.
Del epidídimo pasan al conducto deferente. En todo este proceso los conductos eyaculadores reciben parte del líquido y además de las estructuras ya mencionadas, las vesículas seminales aportan un 60% del líquido seminal y contienen la fructosa necesaria para el movimiento de los gametos. Los conductos eyaculatorios terminan en la uretra prostática; aquí nuevamente se añade líquido (20% del volumen total). El líquido que aporta la próstata contiene diversas sustancias como espermina, ácido cítrico, colesterol y antígeno prostático. Por último, las glándulas de Cowper y Littre segregan líquido.
Fisiología Del Aparato Reproductor Masculino.
Los tres principales esteroides en la función reproductiva masculina, son: testosterona, dihidrotestosterona y estradiol.
Las células testiculares de Leydig secretan más del 95% de testosterona.
La hidrotestosterona y el estradiol se originan no sólo de la secreción testicular directa, sino también de la conversión en tejidos periféricos, de los precursores de andrógenos y estrógenos secretados por testículos y suprarrenales.
La globulina transportadorta de hormona sexual (SHBG), fija el 60% de la testosterona. Sus concentraciones séricas de SHBG se incrementan con la administración de estrógenos, tamoxifeno, fenitoína u hormona tiroidea, así como hipertiroidismo y cirrosis; por otro lado, disminuyen con adrógenos exógenos, glucocorticoides u hormona del crecimiento, y por hipotiroidismo, acromegalia y obesidad.
La testosterona puede convertirse en dihidrotestosterona dentro de los tejidos blanco específicos para andrógeno. La mayor cantidad de testosterona circulante, es convertida, principalmente por el hígado, en diversos metabolitos como androsterona y etiocolanolona, los cuales después de su conjugación con ácido glucorónico o sulfúrico, son excretados por la orina como 17-cetosteroides.
La mayor cantidad de testosterona es convertida por el hígado en diferentes metabolitos. No es fiable la determinación de ellos en orina, pues no reflejan la secreción de esteroides testiculares.
El receptor de andrógenos, pertenece a la superfamilia de las hormonas esteroideas y tiroideas nucleares. Se sintetiza en el citoplasma; se asocia con varias proteínas del golpe de calor.
En los varones se han identificado diversos efectos biológicos de los andrógenos. En la pubertad intervienen en el crecimiento del escroto, epidídimos conductos deferentes, vesículas seminales, próstata y pene; la integridad funcional de estos órganos, requiere andrógenenos. Además, estimulan el crecimiento del músculo esquelético y de la laringe, que ocasiona engrosamiento de la voz y de las placas cartilaginosas epifisiarias, lo cual origina el brote del crecimiento puberal. También inducen el crecimiento del vello ambisexual(presente en ambos sexos) y sexual, así como la actividad de las glándulas sebáceas.
Regulación De La Función Testicular.
El hipotálamo sintetiza a la hormona liberadora de gonadotropinas (GnRH), y la secreta en pulsos cada 20 a 120 minutos hacia la sangre del sistema porta hipotálamo-hipofisiaria.
En la adenohipófisis, la GnRH se une las células gonadotropas y estimula la liberación de hormona luteinizante y en menor cantidad a la FSH, hacia la circulación.
La LH es captada por las células de Leydig, donde se fija a receptores específicos de membrana, acoplados a una proteína G. La unición de la LH con el receptor lleva a la activación de la adenilato ciclasa y generación de AMPc y otros mensajeros. Todo esto facilita la transferencia del colesterol a la membrana mitocondrial interna, originando la síntesis y secreción de los andrógenos.
El principal efecto inhibidor de los andrógenos en el hipotálamo parece estar mediado de manera principal por el estradiol.
Eje Hipotálamo-hipófisis-túbulos seminíferos.
Después de la estimulación por GnRH, las células gonadotropas secretan FSH a la circulación sistémica. Esta hormona se une con receptores específicos en las células de Sertoli y estimula la producción de proteína fijadora de andrógenos.
La FSH es necesaria para el inicio de la espermatogénesis. La principal función de la hormona en la espermatogénesis puede ser a través de la estimulación de la producción de proteína fijadora de andrógenos, que permite conservar una concentración intratubular elevada de testosterona.
Las células de Sertoli secretan varias sustancia, entre ellas la inhibina. Las concentraciones séricas de inhibina B reflejan el número de células de Sertoli y la producción de esperma. Hay una interrelación entre inhibina B y FSH, por lo que es muy probable que esta sustancia sea un regulador fisiológico.
Gardner, D. & Shoback, D. “Testículos”. Endocrinología Básica y Clínica de Greenspan. 7ma ed. México: Manual Moderno, 2008. Pág. 489-495.