FRIENDS verse.
Una vez más, y sin siquiera quererlo, el sueño había vencido a la joven periodista. Sus problemas de insomnio le habían evitado dormir más de tres horas la noche anterior, razón por la cual en el momento en que su cuerpo reconoció el sofá, todo a su alrededor dejó de existir y se quedó dormida, a pesar de estar escuchando música. Se removió en el sofá cuando sintió que alguien se atrevía a interrumpir su tan preciado sueño, y entre dientes, alcanzó a mascullar: —Más te vale que sea de vital importancia, o te quedas sin mano —. Entreabrió apenas los ojos, para observar una figura familiar parada junto a ella, y recordó que ni siquiera sabía si estaba dormida en su propio sofá o uno ajeno, cosa que no mucho importaba en realidad.















