Media noche de lluvia
Las gotas de lluvia traspasan sin decoro mi blusa, se pasean por mi espalda robándose traviesas, todo su calor. No hay luna en esta noche de otoño, ni estrellas con las cuáles bailar, pero estás tú, tan risueño y coqueto y yo necesito en la obscuridad, nada más.
Entonces mi risa se funde con el cielo furioso y el estruendo de los rayos ilumina tus ojillos inyectados de mal simulado frenesí, mientras juego a qué me escondo, mientras juegas a que me encuentras, mientras jugamos a retrasar una noche que ya le hemos prometido a nuestros cuerpos.
¡Oh hombre! Si tú tan solo te hubieras dado cuenta antes...
¡Oh dulce Caballero! Si tú tan solo hubieras sospechado un poco...
¿Que hace una mujer sola en medio de la noche, bailando entre las luces de los relámpagos?
Ven, me has encontrado. Acercarme a tu cuerpo, trata en éxtasis de encontrar por fin mis labios, resbala tus manos por mi cuerpo, arrinconame en ese espacio de sepulcral anonimato, ¿Sabes porqué está noche me gusta tanto?
Porque los truenos simularan tus agónico llanto...
y,Erán













