Yo si te quise y estaba dispuesta a arriesgarme con vos, nunca había estado tan decidida a estar con alguien sin importarme mis principios, jamás le había pedido a alguien que me eligiera o se quedara conmigo, hacerlo me hirió más haya de mi ego y que me rechazaras sonaba como algo lejano en mi cabeza.
Te quise tanto que te las iba a perdonar todas, ahora entiendo lo que jamás entendí. Me enseñaste tanto, me hiciste sentir cosas que pensé que yo no era capaz de sentir y que como no las sentía pensaba que algo estaba funcionando algo mal conmigo, y me di cuenta de que no las sentía porque no pudiera o no quisiera, simplemente no habías pasado por mi vida y por esto te estoy tan agradecida.
La peor parte no fue lo que me ocultaste, la peor parte es que buscaste mil excusas para que no funcionara y que te llenabas la cabeza con ideas para que te odiara pero yo no podría odiarte, no es que no quiera hacerlo, si pudiera lo haría; sería lo más fácil.
Te deseo ahora y siempre lo mejor, ojalá triunfes y aprendas que puedes crecer sin necesidad de romperte o romper a otros en ese proceso.
Vas a estar bien y se que lo vas a lograr todo, solo quería que no me sacrificarlas en el proceso de tu triunfo.
Pero voy a estar bien y voy a estar tan bien que ni siquiera notarás lo mucho que te extraño.
Ojalá nunca te arrepientas de tus decisiones, no mereces vivir con eso, siempre ten en cuenta que nada podría ser diferente, que la vida está medio escrita y nosotros seguimos el ritmo. No te arrepientas de lo que escogiste en el momento que lo hiciste porque era lo que querías y sentías. Jamás te guardaré rencor. Quiero que sepas que lo sé y que lo entiendo, y que tus decisiones fueron las correctas.









