Hola, supongo que dejé pasar el tiempo suficiente para que ya te hayas olvidado de mi, no sé que escribir realmente porque ha pasado tiempo, pero cada noche pienso un poco en ti, algunas de estas deseo llorar por no saber de ti. Cuando nos alejamos lloré por más de un mes, no sabes lo importante que eres para mi, aun sigo queriendo que estes bien y que todo te este saliendo genial.
No sabes cuantas veces quise que te enamoraras de mi, que me pidieras estar contigo o que simplemente me vieras como alguien que aportara en tu vida.
Aun recuerdo lo mucho que me gustó tu piel la primera que que te vi en aquella página y cuando conocí tu rostro quedé facinado de tus ojos, tus cejas, tus labios y tus razgos en general, casi desde el principio comencé a quererte, aunque debo admitir que siempre tuve miedo de hacerlo, porque sabía que saldría lastimado y fue así.
Nunca supe porqué te ibas de mi lado, fue inevitable preguntarme algunas veces en las cosas que pude hacer mal para no ser suficiente para ti, incluso reprochaba la desición que tomó mi corazón de quererte.
Hoy ya no pienso en eso cada noche, y en algún momento preferí pensar que simplemente no me encontraste atractivo (hablando netamente de mi rostro).
Me encantaba que pidieras verme por videollamada, pero odiaba que todo sea con motivos sexuales, yo no te quise por eso, me gustaba verte, me gustaba tu voz, me gustaban tus nervios al verme, me encantaba tu sonrisa, como se achinaban tus ojitos y me gustaba ver como tus labios pronunciaban lo mucho que me querías.
La primera vez que lo dijiste te frené, eso te molestó pero yo sabía que no me querías, poco después se te escapó un "te amo" y me enojé porque sabía que no podía ser cierto, con el tiempo te prohibí decirme varias cosas y dejaste de hacerlo.
Pasó el tiempo y cada día, cada noche deseaba que se te escapara algo lindo, pero dejó de ser frecuente, y tal vez fue mi culpa o simplemente dejaste de sentirlo.
No te culpo por alejarte de mi, tampoco me arrepiento por decidir abrirte mi corazón cada vez que decidiste volver, porque si fuiste la "persona correcta" en ese momento específico de mi vida. Aunque admito que muchas veces quise que lo seas para siempre.
La última vez que volviste me prometiste que todo iba a ser diferente, y que me extrañabas a mi, no a mi cuerpo, te creí. Olvidé que me conocías lo suficiente para saber las palabras exactas que tenías que usar para que yo cayera nuevamente, como cuando dijiste que extrañabas las largas viodellamadas donde terminabamos llorando de lo mucho que nos queríamos y no podíamos estar juntos.
Contigo no aprendí cosas nuevas, pero recordé lo lindo que siente querer y sentirse querido.
Me hiciste recordar que una sonrisa nerviosa, una voz cortada, unos ojos tímidos y un te amo pueden ser fingidos, que una acción puede destruír un corazón y al mismo tiempo volver contruirlo.
Lamento si en algún momento te hice sentir mal por publicar mis conversaciones cariñosas con otras personas, en serio perdón, mi intención sólo era que me pidieras estar contigo, quería que me quisieras y no encontré otra forma. Al principio pensé que te daba celos ver esas cosas, pero sólo te daba envidia que no tuvieras a más personas.
Me molestó enterarme que lo que hacías conmigo también lo replicabas con otros chicos, porque yo realmente no lo hacía.
Siempre fuimos amigos, pero sabías que yo te estaba queriendo más, no entiendo porqué mierda me contabas acerca de tu progreso al lado de alguien más, yo te pedí que no lo hicieras y sabías que me lastimaba.
Cuando decidí alejarme lloré días antes y días despues de que pasara, pero seguiste enviandome tus progresos, yo no contesté porque me dolía.
Supuse que entendías y no era necesario contarte.
Me mató saber que sólo me usaste para levantar tu ego, ¿realmente era necesario?
Cuando pienso en ti a menudo quiero llorar, lo deseo con todo, pero llevo tiempo en donde ya no me salen lágrimas. Hace poco me dijeron que tal vez tenemos un número limitado de lágrimas por persona, pero ¿qué pasa cuando ya se usan todas y el dolor aun persiste?














