En constante deconstrucción
Quiero aclarar que no hay manera de darle importancia o valor a una violencia sobre otra, como jamás podré de decir que una opresión es más relevante que las otras opresiones.
Pero siento algo aquí dentro, cuando veo que toda una sociedad se indigna por qué a una mujer de dijeron “guapa”, y lo digo nunca con el afán de legitimar el acoso, que es también una violencia machista que sustenta y permea muchas otras violencia, incluso de la que hoy me indigna hasta jurado y hace mi corazón pequeño. Veo también la misma sociedad que guarda silencio, que se voltea y pasa de largo ante la violación y el feminicidio de una niña de 5 años. Cómo si una violencia importara más que otras, como si la vida de esa pequeña no mereciera visibilidad y urgencia de justicia. Cómo determinamos cuales de las violencias si hay que gritar en las redes y hacer un HT sobre de ellas y cuales no. No dejo de sentir este conflicto, no dejo de cuestionarme, de deconstruirme y replantear mi militancia feminista…
Será que las nuevas estrategias del patriarcado ahora nos direcciona a ver dónde el quiere que veamos, será que el patriarcado mutante está quitando del propio discurso feminista el foco central de nuestra lucha… será que estamos ahora trabajando para este sistema neoliberal que nos explota, nos viola y nos asesina. Será está la colonización de la lucha feminista










