De verdad odio mi tipo de cuerpo. Soy de complexión ancha, mis caderas a pesar de ya sentirse como hueso se siguen viendo anchas, y mis piernas y mis brazos son gigantes también. Odio cuando la gente me dice como si tuviera la respuesta a todo "¿Has tratado de hacer dieta y ejercicios?" ¡Oh dios! ¡¿Crees que no?! Con la dieta perdí 5 kilos, estoy en un peso "ideal" para mí estatura ¿Y el ejercicio? Claro que lo hago ¿Pero sabes cuántos instructores de gimnasio he visto frustrados porque mis brazos y mis piernas en vez de adelgazar sólo se vuelven más duros? ¿Cuántas veces me han cambiado rutina tras rutina? Veo mi abdomen y mi espalda, y cada hueso de mis costillas se marcan, pero mis piernas y brazos siguen igual de anchos. Odio cuando la gente se burla de los huesos anchos, de la genética, de la complexión grande. Odio cuando dicen que eso no existe ¡Carajo que sí! Me paso los días contando calorías, planeando comidas, a duras penas me doy un gusto de cuando en cuando y en cuanto ven mis piernas, mis esfuerzos por una vida sana y el ejercicio se desploman, porque "la complexión ancha no existe" "es un invento de los gordos para excusar su mal estilo de vida", como si todos tuviéramos que tener como resultado final de una vida sana el cuerpo de una modelo de Victoria's secret. Después de eso, vienen más ataques, si mis pechos no tienen el color, el tamaño, la forma o el estilo apropiado. Si mi ojos son grandes, pequeños, exóticos, si tengo o no derecho a decir si me gusta el color o no porque "no son claros ¿Cómo es posible?". Me juzgan sí mi piel es de un color, una forma y una textura deseable, si tengo cicatrices, estrías, acné o celulitis. Si tengo facciones de algún país que no sea este ¡Carajo! ¡Aquí nací! ¿De dónde más me querían? Si mi vagína es de una forma, un tamaño, un color debido, porque hasta las cosas que no todos miran tienen que ser impecables según sus estándares. Me tachan si mi altura es ideal, o si estoy muy baja o demasiado alta. Y al final del día se burlan si te sientes mal contigo mismo, hacen campañas de "ama tu cuerpo, pero no lo ames demasiado. Ámalo como a mí me gusta; ámalo si eres gorda y a mí me molestan las perras delgadas; ámalo sí te encierras 24/7 en un gimnasio y no te permites ni un minuto libre; ámalo sólo si tu rostro pertenece a lo que yo considero bello; ámalo si no eres rubia porque los rubios son el enemigo; ámalo sí eres morena, pero tus facciones son europeas y tus pechos son perfectos, tú vello no es grueso. Pero ámalo, ámalo como yo quiero y cuando quiero", y entonces al final me miran sin comprender por qué todos los días es una lucha constante contra mí, o por qué hay días en los que no puedo salir de la cama porque a veces vestirme es como una tortura, porque cada falda o cada pantalón tienen que llevar diario una justificación de por qué luce de un modo u otro. No lo sé, sólo... Estoy cansada de todo.