Descubriendo mis creencias limitantes e impulsadoras
Para retomar la publicación anterior, es importante añadir que así como debemos contar con sueños y objetivos, también hay que tener en cuenta lo que no nos impide lograr nuestros propósitos; es por eso que es importante identificar nuestras creencias limitantes que, como ya lo mencioné anteriormente no nos dejan continuar o llevar a cabo una idea. De igual manera, cabe destacar que no todo es negativo, los seres humanos poseemos creencias impulsadoras, aquellas que nos ayudan a plantearnos objetivos y una serie de metas para poder lograr lo que nos proponemos.
Así que, voy a comenzar por mis creencias limitantes; me considero una persona positiva pero no del todo, es algo que trato de pulir cada día aunque algunas veces me resulte difícil y es de esta manera como llego a mi primer obstáculo, “es muy difícil y no voy a poder lograrlo”, no sé si alguna vez han sentido esa vocecita en el interior, que les dice esto cuando se enfrentan a algo que se sale de su zona de confort; si tu respuesta es sí, quiero decirte que yo lo he percibido y sé que es un poco negativo pensar así, pero es natural cuando apenas estás conociéndote, porque gracias a esos momentos en los que te planteas esto y decides lanzarte, vas a conocer hasta dónde eres capaz de llegar, lo que en realidad representa la limitación es en que no tomamos la decisión de hacerlo por miedo.
“No tengo recursos”, esta creencia me ha impedido llevar a cabo varias ideas; no obstante, he aprendido que con lo que se tiene se pueden lograr muchas cosas sencillas, pero que funcionan. Además, si tratamos el tema económico, es algo que siempre me planteo y digo “Dios, es demasiado costoso”, pero hay que entender que el dinero va y viene y siempre va a existir otra oportunidad que podemos aprovechar cuando no se tienen el capital.
Otra impedimento es “No tengo tiempo”, esto es lo que no me permite hacer cosas que me gustan y muchas veces no es la falta de tiempo sino la mala distribución que hago de este. Para cerrar estas creencias limitantes está “el qué dirán”, considero que es muy común, personalmente es algo que llevo en el subconsciente y aunque no le preste atención constantemente, permanece ahí y es un obstáculo para tomar acción en algo que deseo mucho. Es importante resaltar que podemos cambiar esto, se debe trabajar de una manera persistente de tal forma que podamos lograrlo.
Por otro lado, voy a mencionar mis creencias impulsadoras, esas que te dan la motivación para realizar tus proyectos. En primer lugar, “mañana será un mejor día”, cada vez que tengo una semana pesada o una situación difícil me convenzo de que todo va a mejorar, porque la vida da muchas vueltas y nunca sabes qué vendrá al siguiente día. En segundo lugar, la frase “todo pasa por algo”, esta me acompaña desde que tengo uso de razón y por qué, es muy sencillo, considero que cada persona está en el lugar correcto y cuando no se consigue lo que se espera, es porque vendrán cosas mejores o simplemente no es el momento indicado para que suceda algo.
En tercer y cuarto lugar, “de los errores se aprende” y “aceptar mis errores me ayuda a mejorar”actualmente, puedo decir que se han vuelto parte de mi filosofía de vida por una razón muy importante y es que cuando reconoces tus equivocaciones creces, eres más empático dejas atrás un cierto ego que todos tenemos en algún momento y está bien aceptarlo porque nos hace más humanos más accesibles a otros, porque no somos perfectos y no hay nada más incómodo que pretender serlo.
Ahora bien, “disfrutar de los pequeños detalles”, con el tiempo he aprendido que no solía apreciar las cosas que tenía y pensaba que iba a ser eternas, bueno pues lamento decir que las cosas no son así. Esto me motivó a dejar la superficialidad y ser feliz con lo pequeño por ejemplo el arte y la cultura que considero da sentido a nuestras vidas, además tenemos acceso a esto y la posibilidad de desarrollar nuestra creatividad e ingenio.
Quiero cerrar este post con esta creencia y es que “Todo es recíproco, sea bueno o malo” la razón principal es que cuando he sido buena persona con otros, así mismo se me han devuelto estas acciones de otra forma o por medio de otro individuo, de la misma manera sucede cuando hago algo malo. Esto es más un impulso para ayudar a otros porque personalmente considero que no hay nada más gratificante poder ofrecer tu apoyo a alguien ya sea para cumplir sus sueños, metas o superar un problema que le esté surgiendo en algún momento.