El Imperio de Theryon no se construyó con acero o con naves, sino más bien con relatos. Durante siglos, había repetido una misma historia: cada especie tenía un origen distinto, una jerarquía natural, un lugar asignado dentro del orden galáctico. Algunas razas gobernaban, otras servían y otras simplemente sobrevivían en los márgenes.
Lee esta fascinante historia en la pagina 43 de la decimocuarta edición de la revista ADÁN en el siguiente link https://revistadan.wordpress.com/wp-content/uploads/2026/06/adan-14.pdf













