Yo solía hacerlo, en serio. No me refiero a que saliese todas las mañanas de mi casa pesando que iba a comerme el mundo. Eso no ocurría casi nunca, no me suele dar hambre.
Lo que quiero decir es que participaba en la vida en sí, no me limitaba a existir como hago ahora. Porque eso es lo único que hago. Actúo. Interpreto mi papel como cualquiera haría en mi lugar y como cualquiera que esté desmotivado por seguir implicándose en la vida lo hace. Rio cuando debo, hablo cuando preguntan, pregunto cuando es oportuno. Sonrío sin querer hacerlo realmente y asiento cuando me hablan y no sé de qué va el tema si quiera. No lo hago a posta, de verdad. Me gustaría ser capaz de centrarme en lo que me dicen, poder dejar de pensar. Pero parece que en estos días la marea de mis pensamientos es demasiado fuerte y el barco de la sensatez ha naufragado y se ha estrellado contra un acantilado de una isla rocoso remota que es desierta y que no aparece en los mapas. Es como si toda la tripulación hubiese muerto en el choque y me hubiese quedado sola vagando por la isla, que es un montón de tierra, arena y rocas. Y estoy completamente perdida, y no se qué hacer, ni a que rincón de ese trozo de tierra huir, ni en que piedra apoyarme, y no se me ocurre de dónde podré sacar el agua para sobrevivir, ni qué comeré, ni si quiera tengo esperanzas de vivir porque no hay ni un solo árbol en toda la isla y desde una punta puedo ver el final por el lado contrario. Y sé que voy a morir sola, y vendrá el viento y levantará la arena que caerá sobre mí, y me enterrará. Nadie sabrá que pasó con el barco ni con la tripulación y nadie pensará jamás en que quizá mi cuerpo este escondido bajo la tierra oscura de ese trozo de piedra en medio del mar.
Pues así es como estoy yo ahora. Perdida. Y en medio de la soledad de la isla, no pienso en cómo volver a tierra. Porque no veo posibilidad. Asique ahora no pienso en cómo volver a ser la de antes, en cómo volver a implicarme en la vida, porqué todo cambia de un día para otro. Y este cambio tan brusco me ha descolocado por completo.