AMOR CON PALABRAS Y ACCIONES
Muchos de nosotros tenemos nociones confusas acerca de qué significa que nos amen y se preocupen por nosotros.
A muchos de nosotros nos cuidaron y nos amaron personas que tenían discrepancias entre lo que decían y lo que hacían. Podemos haber tenido una madre o un padre que nos decía “te amo”, y que luego nos abandonó o nos des-cuidó, dejándonos con ideas confusas acerca del amor, y por tanto, ése patrón de conducta lo sentimos como amor, el único amor que conocimos.
Algunos de nosotros hemos estado al cuidado de personas que nos proveían en nuestras necesidades y decían amarnos, pero simultáneamente abusaban de nosotros o nos mal-trataban. Ésa, entonces, se convierte en nuestra idea del amor.
Algunos de nosotros podemos haber vivido en ambientes emocionalmente estériles, donde la gente decía amarnos, pero no demostraba sus sentimientos ni su solicitud. Ésa puede haberse convertido en nuestra idea del amor.
Podemos aprender a amar a los demás o a nosotros mismos de la manera como hemos sido amados, o podemos dejar que otros nos amen de la manera como hemos sido amados, nos sintamos bien con ello o no. Ya es tiempo de dejar que se satisfagan nuestras necesidades de maneras que realmente funcionen.
El amor enfermizo podrá satisfacer
algunas necesidades superficiales,
pero no nuestra necesidad de ser
amados.
• Podemos llegar a esperar
congruencia en la conducta de los
demás.
• Podemos disminuir el impacto de las
puras palabras e insistir en que estén
de acuerdo las acciones con las
palabras.
• Podemos encontrar valor, cuando sea
apropiado, para confrontar las
discrepancias entre palabras y
acciones, no para avergonzar, para
culpar o para encontrar culpables,
sino para ayudarnos a permanecer en
contacto con la realidad y con
nuestras necesidades.
• Podemos dar y recibir amor cuando
la conducta está de acuerdo con las
palabras de uno.
Merecemos recibir y dar lo mejor que el amor puede ofrecer.
”Hoy estaré abierto a dar y recibir el
amor más sano posible. Vigilaré las
discrepancias entre las palabras y las
conductas que me confunden y me
vuelven loco. Cuando éso suceda,
entenderé que no estoy loco; que
estoy en medio de una discrepancia”.
dice Michael Vincent Miller que en el amor hay que estar dispuestos a entender y aprender el lenguaje del otro…
Al hacer podemos sabernos y/ó sentirnos tratados bien, cuidados, aceptados, presentes en la vida del otro, buscados... y en la reciprocidad que todo acto de amor despierta espontáneamente en nosotros, lo hacemos también.
«El verdadero amor no es otra cosa que el deseo inevitable de colaborar con el otro para que sea quién es».
Jorge Bucay.
















