Mustang
(Deniz Gamze Ergüven, 2014)
Magnífico canto a la libertad y a la rebeldía femenina contra la opresión de la religión, de una familia retrograda y de una dogmática y rancia sociedad patriarcal. En la Turquia de hoy, aún suspendida entre Oriente y Occidente, cinco jóvenes hermanas viven un choque generacional. Duele y atraviesa el alma. Pero en lugar de usar un lenguaje visual sombrío y trágico, la Ergüven nos cuenta este drama familiar con imágenes frescas, luminosas, llenas de color, un ritmo dinámico y una sensualidad vibrante. Recuerda mucho las vírgenes suicidas de Sofía Coppola, pero posee un realismo costumbrista que la eleva a testimonio casi documental. Me han encantado esos planos picados de las hermanas, al principio todas juntas y luego separadas por las circunstancias. Notables también 1- el reparto (sobre todo las debutantes, enternecedoras y carismáticas protagonistas) y 2- la banda sonora original (compuesta, señoras y señores, por nadie menos que el talentoso músico y compositor australiano Warren Ellis, miembro del grupo “Nick Cave and the Bad Seeds”). Hay muchos totalitarismos e integrismos arcaicos por el mundo: la mujer aún tiene que recorrer un largo camino para la conquista de sus derechos y la liberación de las ataduras ancestrales. Estas pequeñas revolucionarias nos demuestran que escapar de la jaula no es una misión imposible para quien abraza la libertad con firme resistencia y valentía.







