«En el microtargeting, los votantes no están informados del programa político de un partido, sino que se los manipula con publicidad electoral adaptada a su programa, y no pocas veces con fake news. Se comprueba la eficacia de decenas de miles de variantes de una anuncio electoral. Estos dark ads psicométricamente optimizados suponen una amenaza para la democracia. Cada cual recibe un mensaje diferente, y esto fragmenta al público. Grupos distintos reciben información diferente, que a menudo se contradice. Los ciudadanos dejan de estar sensibilizados para las cuestiones importantes, de relevancia social. Están más bien incapacitados por haber quedado reducidos a ganado manipulable de votantes que tiene que asegurar el poder a los políticos. Los dark ads contribuyen a la división y polarización de la sociedad y envenenan el clima del discurso. Además, son invisibles para el público. De este modo, socavan un principio fundamental de la democracia: la autoobservación de la sociedad.»
Byung-Chul Han: Infocracia, la digitalización y la crisis de la democracia. Taurus (Penguin Random House Grupo Editorial), pág. 37. Buenos Aires, 2022.
TGO
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