Psycho Killer
Ya no era un buen fin de semana, había sufrido tanto que este pequeño viaje no lo relajaba, sólo retrasaba lo inevitable. Y mientras las preocupaciones y miedos se apoderaban de su mente, podía sentir como estas tomaban forma, hacían estremecer por completo su cuerpo y lo devoraban. La angustia no lo dejaba hablar, cerraba su garganta y lo ahogaba por completo, evitando también que pudiera observar esperanza alguna en su camino. Estaba confundido, no podía oír sus propios pensamientos, solo sentía el desgarrador grito de su subconsciente, pidiendo que detenga su sufrimiento, pero también oía otra voz, más grave, más malévola, incitándolo a acabar con aquellos que lo habían hecho sufrir.







