Los días fríos y lluviosos me recuerdan uno a uno a los anteriores, me recuerdan los días en los que amé la vida y en los que me aferré a ella, me recuerdan la vitalidad que hay en las risas que son cómplices, me recuerdan la calidez de las miradas y la magia de los abrazos, me recuerdan el sabor de la música y la tranquilidad del aire helado entrando a mis pulmones.














