Basta!
Saben? No es que no quiera saber nada de ustedes, es que me desestabilizaron tanto y tantas veces que en mi mente y mi cuerpo no hay voluntad para acercarme una vez más. Si, incluso en la distancia ha sido doloroso, he llorado tanto que cuando me miro en el espejo olvido quien soy y es porque estar cerca de ustedes es doloroso para mí.
No sé qué pasó, no sé en qué momento todo empezó a salir mal con ustedes. Estoy cansada de tener malos recuerdos de ustedes, estoy cansada de mirar al pasado con tristeza y con cierta sensación de vacio. Quisiera no estarlo.
Mi pequeñito corazón deseaba ser normal, dar y recibir amor en la misma medida y los espejos fueron demasiado duros como jurados. No recuerdo un día en el cual en el fondo no haya deseado un poco de amor y comprensión y no recuerdo un día en el que el acercamiento entre nosotros se sintiera bien para mi.
¡Lástima! Me da mucha lástima todo esto porque sigo observando las cosas que podría tener y que no tendré jamás. Lástima que siempre que quieran estar cerca yo esté destrozada por dentro y lástima que el dolor sea tan grande.
Me gustaría que todo fuera diferente pero nunca lo será. Está mañana desperté con la sensación de ser una bestia y que si se me acercan voy a gruñir y voy a atacar porque tengo miedo, porque no soporto un momento más de reproches por algo que es demasiado para mis hombros.
Deseos sus disculpas, deseo escuchar que se arrepienten pero ni en sueños pasará. Los números pares siempre son mejores y ustedes estarán mejor sin mi, yo no volveré porque no es justo para mi y ustedes no volverán porque creen que no es su deber.
¿Saben qué? Tengan claro que esto es su culpa, que toda la dulzura que había dentro de mi, todas las ilusiones y el cariño se convirtieron en dolor y rabia y la vida no ha sido fácil así, pero estoy cansada de vivirla de la manera fácil para ustedes. Hoy primero yo.













