Ηρακλειάκι
seen from Brazil
seen from Mexico
seen from United States
seen from United States

seen from Lithuania
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from United States

seen from China
seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from United States
seen from Finland
seen from United States

seen from United States
seen from United States
Ηρακλειάκι
let me show you my vision
Λόγος τιμής
Ηράκλειο Κρήτης, Τεχνόπολις
11/10/2019 🖤
In the previous century, the Lakkos district used to be frequented by rebetika (aka “Greek blues”) musicians, prostitutes, drug users and every type of social outcast. Later, it became the neighborhood of the refugees arriving from Asia Minor as part of the population exchange that took place between Greece and Turkey in 1922. Following World War II, the area was abandoned, save for the few economic migrants who lived there from time to time.
Eight years ago – at the eleventh hour, just before Lakkos was completely lost to the ravages of time – the Australian artist Mathew Halpin moved in. And in collaboration with local artists Vangelis Vandoulakis and Kostas Stavrakakis, he aimed to give the area a fresh start.
In 2015, Halpin created the first mural based on a dated photograph that had been taken at the traditional neighborhood café, depicting the rebetika musicians of old; at the same time, he began to envision the Lakkos Project, an ambitious scheme that includes the repainting of old buildings, various artistic interventions on abandoned urban structures, and the renovation of houses or their remodeling into stores.
“Δεν έχεις ιδέα πόσο θα ‘θελα να ξυπνάω μαζί σου κάθε αύριο.”
Ίσως κάπου κάποτε..
“Tourist Accommodation”, Irakleio, Crete / Greece, Total built area: 500 sq.m. [1985-1987] _ Architects: Antonis & Vangelis Stylianidis.
"Antonis & Vangelis Stylianidis: Architecture 1972-1993", Crete University Press, 1995.
Follow @relatable-messenger for daily content
Heraklion se parece más a Andalucía que Madrid
Todas las experiencias que he tenido mientras vistaba otras ciudades (soy de Sevilla) me habían llevado a pensar que en ningún sitio como en casa. Y por casa me refiero a Andalucía. “¿Qué voy a hacer cuándo tenga que irme fuera?, ¿qué voy a hacer sin estas horas de luz? ¿qué voy a hacer cuando todos los que me rodeen sean centificos siesos?”. Pues he tenido suerte porque he ido a parar aun sitio que está muy lejos de Sevilla pero que se parece más a lo que yo buscaba que otros destinos más cercanos. LOL.
Desde que llegué todo el mundo quiere ayudarme y alimentarme (importante). La gente aquí se toma las cosas con calma, por supuesto, pero también montan un drama por cualquier cosa y cuando hablan exageran un montón (oh la morriña).
Las sensaciones que me da esta ciudad es como de Sevilla pre expo. Sé que era pequeña en aquella época (SOY JOVEN ¿OK?), pero las impresiones que recuerdo de la ciudad, las oficinas, los bares... de entonces son muy parecidas a las que tengo aquí y ahora.
Después de vivir aquí dos meses estoy viendo la peli de “My Big Fat Greek Wedding” y me estoy riendo como cuando vi “El Mundo Es Nuestro”. Ambas son películas que se entienden y se aprovechan mejor cuando has experimentado cierta inmersión cultural en Grecia o en Sevilla respectivamente.
Aquí los adolescentes salen de casa con vaqueros rotos y calzando las New Balance (como lo carsa ¿no?) pero cuando llegan a casa se sumergen en La Tradición(TM). Las abuelas, vestidas de negro y dobladas hacia delante casi 90º llevan todo el día cocinando en casa y te van a hacer terminarte el plato sí o sí. Abuelas, madres y muchas chicas jóvenes se santiguan cada vez que pasan por delante de una iglesia.
Cuando los hijos se van a estudiar a la universidad es EL DRAMA, porque abandonan el hogar. Pero por supuesto los padres hacen todos los sacrificios que sean necesarios para que sus hijos tengan el máximo nivel de educación que puedan. Aquí el sueldo mínimo interprofesional estaba en unos 400€ al mes, todo tiene un IVA bestial y los impuestos, en general, son altísimos. Aún así las familias pagan lo que haga falta para asegurarse de que sus hijos tienen el título de inglés, sacan buena nota en selectividad, etc.
Lo peor de todo esto es que lógicamente, un sitio donde la tradición está tan presente, también hay una fuerte presencia de comportamientos machistas, homófobos y tránsfobos. Esto es lo que peor llevo. Hace poco me dijeron “espero que cuando tengas hijos...” y yo “WAAAAAAAAT”. Ni se lo cuestionan.
Creo que me apetece ir escribiendo algunas anécdotas que me vaya encontrando por aquí.