El buen gusto en el viajero ha sido su rúbrica desde 1854 cuando Louis Vuitton fundó su compañía y abrió su primera tienda en Paris. Desde entonces, la evolución de esta prestigiosa firma hamcrecido con pasos agigantados, tantomasí que abrió su nuevo local en unamde las calles más uberchic de Londres, Bond Street. En ese corazón londinense, donde se reúne la crème de la crème, el décimo año de este siglo marca el lanzamiento de un LV multicultural y ecléctico en un mismo recinto, donde el diseño, el color sobre lienzos, la escultura, hace recapacitar al visitante al encontrarse ante una vibrante expresión de la imaginación humana. Louis Vuitton ha fusionado en su Maison Librairie de la calle Bond la venta de esos exquisitos artículos que son un must en el guardarropa personal del verdadero conocedor de las tendencias de moda, sea hombre o mujer con el conocimiento sobre el arte y sus diferentes vertientes de conformidad con artistas modernos de renombre. Desplegadas en los diferentes pisos de la Maison forman parte de la colección permanente de arte obras como Little Girl, de Jeff Koons, Net y Paws, ambas de Gilbert & George, Kiki de Takashi Murakami, y T1985 H12 de Han Hartung, por mencionar algunas. La Maison abre un universo de posibilidades dentro del mundo contemporáneo y al mismo tiempo mantiene la tradición de la casa Louis Vuitton como mecenas del arte, habiendo en el pasado colaborado en exhibicionesen las mejores instituciones culturales londinenses. Mediante el Louis Vuitton Art Talk Programme se ha fomentado el diálogo íntimo de artistas innovadores como Anish Kapoor, Antony Gormley, Chris Ofili y Tracey Emin con invitados que han disfrutado plenamente de una experiencia espectacular al intercambiar ideas con estas mentes creadoras. El diseño de Peter Marino de la tienda permite que tanto artistas de siempre que han trabajado bajo las iniciativas de la casa Louis Vuitton y otros que recién se integran almovimiento de la interacción del arte con objetos chic de amplia necesidad y altísima calidad, puedan convertir de los espacios de la Maison, en una galería cambiante y dinámica. La pasión por el arte de Louis Vuitton no nace con este siglo. [gallery columns="5"] [gn_spoiler title="Leer Artículo Completo"]Comenzó temprano, en 1874 cuando Louis Vuitton y su hijo Georges incursionaron en el estudio fotográfico de Félix Nadar, donde exponían obras artistas revolucionarios cuyo arte era vedado en las galerías oficiales. Estos nombres, aunque parezca increíble, incluyen grandes maestros que entonces comenzaban a escollar en el mundo artístico como impresionistas, Cézanne, Monet, Renoir y Degas. Al unirse el diseñador Marc Jacobs a la firma en 1997, se ampliaron los horizontes y evolucionaron los conceptos. La percepción de MarcJacobs de que se pueden cerrar abismos entre el arte, la moda y la suntousidad, mediante la integración de artistas para colaborar con élen algunas de sus colecciones prèt à porter, dio margen a una nuevamanera de presentar las tendencias de la moda. De la mano con esta manera tan creativa de Marc integrar el arte, Louis Vuitton comisionó a otros artistas contemporáneos obras para engalanar sus tiendas en el mundo entero, sea en vitrinas, muros o mediante instalaciones artísticas. Según Yves Carcelle, presidente y CEO de Louis Vuitton, “ el lujo y el arte son ambos experiencias de emoción y pasión; ambos buscan lo excepcional y nos ofrecen una visión variante del mundo. Las personas llegan a las tiendas Louis Vuitton no sólo para comprar, sino para experimentar cierta manera de vivir. Estas tiendas, llamadas Maisons, se han convertido en hitos iconicos en todo el mundo”. La importancia de la Maison de la calle Bond de Londres recae en el grado de sofisticación que ostenta. Dos edificaciones se unen mediante pisos de concreto en diferentes niveles para formar un todo. Así lo explicó Peter Marino, de la firma internacionalde arquitectura, planificación y diseño de Nueva York, quien tuvo a su cargo la transformación. Marino, que cuenta con un bagaje tanto en la moda como en el diseño por haber trabajado con Armani, Warhol, Valentino, Chanel, Christian Dior, Fendi y Ermenegildo Zegna, además de Louis Vuitton, y otros conocidos del mundo del glamour. Los elementos que a su juicio le dan un aire único son la escalera de cristal que corre en el frente de la tienda, desde la fachada hasta la piel interior; es la obra de arte en generación de imagen de acción contínua en LCD del trabajo artístico; el muro de diez metros de alto en la entrada que se inspira en aquellas hermosas áreas de equipaje perdido de las antiguas estaciones, donde las maletas seremontaban una sobre la otra, y que se han realizado con madera y brass. Algunas de las áreas de laMaison son serias y otras permiten la carcajada franca y sincera, lo que suele suceder con la escultura de Murakami y los planetas. El espacio se divide en ese primerpiso donde lleva la escalera de cristal,y se encuentra la ropa femenina.Se trata de un área relajada pero elegante. El piso bajo recoge el universo del gusto masculino, con tonos oscuros, terminaciones en roble y un área tipo club que lleva cómodos sofás y mesas bajas con la obra Paws de los artistas Gilbert & George para dominar el escenario. El apartamento ubica en el segundo piso y es un espacio abierto que puede seccionarse para crear ambientes individuales, todos con chimeneas llamativas y muebles vintage y antiguos. Como es de suponer, este piso sólo se accede mediante invitación y un elevador privado. Diseñado expresamente a los fines de gozar mayor privacidad, en las suites que se forman en el área se plasman las obras de Jeff Koons, Jean-Michael Basquiat, Hans Hartung y Bertrand Lavier. Hay que anotar entre los lugares trendy para visitar en el próximo viaje a Londres, ciudad que me agrada tanto en primavera como en otoño, esta casa, donde la moda, el buen gusto y la exquisitez se derrocha ante los ojos que admiran la obra de Louis Vuitton engalanada con el arte contemporáneo. [/gn_spoiler]