Y seguimos con los cuentos: En un pueblo del lejano Japón vivía un viejo samurái, que enseñaba a los jóvenes toda su sabiduría. Se decía que podía vencer a cualquier adversario. Un día, un conocido guerrero por su soberbia, el cual utilizaba la provocación para enfurecer a sus adversarios y en el momento de contraataque derrotarlos, fue en busca del viejo samurái para luchar contra él y aumentar su fama. Fue a la plaza del pueblo y empezó a provocar al viejo samurái, insultándolo, escupiéndole...pero el viejo ni se inmutaba. Estuvo toda la tarde con sus provocaciones el joven samurái hasta que exhausto, se retiro del pueblo derrotado y humillado. Los jóvenes discípulos del viejo samurái no entendieron la impasividad de su maestro y estaban contrariados. Todos se preguntaban como pudo soportar todo aquello, por qué no usó su espada, para limpiar su honor. El viejo les contestó: si alguien se acerca a ti con un regalo y no lo aceptas, ¿a quien pertenece el regalo? Y sus discípulos contestaron que a quien intento hacer el regalo. El viejo les replico: -pues lo mismo ocurre con los insultos, la envidia, la ira...cuando no los aceptas, siguen perteneciendo a quien los lleva consigo. Moraleja: debemos medir nuestra reacción ante frustraciones, insultos o cuando nos enfadamos con alguien, pues si reaccionamos como ellos quieren, les estamos cediendo el control. Debemos ser conscientes de nuestros actos. #unadecuentos #control #noreaccionesmal #yosoydueñodemispalabrasyreacciones #psicologiapositiva #jlcandelapsic