Puedes pedirle un consejo a los demás, rodearte de gente de confianza, pero al final una decisión es tuya, sólo tuya, cuando llega el momento de actuar cuando estás solo entre la espada y la pared, la única voz que importa es la de tu cabeza, la que dice eso que seguramente ya sabías, la que casi siempre tiene razón.
Shonda









