“Me enamoré de la manera en la que me ves, cuando te descubro observándome con tanta atención, yo muy metido en mis asuntos, cuando tu me descubres observándote mientras comes y me levantas una ceja en señal de gusto y nerviosismo. Te miro y me pierdo en cada detalle tuyo, me voy dando cuenta que cada vez me enamoro mas y que no hay nada mejor que tu compañía. Me enamoré de tus métodos para engrupirme , de llevarme al cielo con tus escritos mostrándote segura, tenaz, cálida, sumisa, hablándome a diario, dedicando canciones, ser una mina sin temores, a pesar de que ya te han dañado, pero tienes un corazón tan grande y tanto amor para dar así que solo me queda agradecer que hayas decidido compartirlo conmigo. Me enamoré de cuando buscas cobijarte en mi, y el silencio que lo acompaña, el cual da a entender que no existe ningún lugar mejor para ti que estar entre mis brazos, alojada en mi pecho, haciendo nada y sintiendo todo. Me enamoré de tus celos, a los cuales intentas bajarle el perfil porque te denominas “no celosa”. Me enamoré porque eres una persona genuina, no busco que cambies pero si busco comprenderte, no busco juzgarte por las cosas que hiciste o dejaste de hacer, pero si quiero oírte y ver como te estas convirtiendo en una mejor persona, porque eso me ha pasado desde que te conozco, ya que sin eso, sin esos golpes no serías la persona que eres ahora. Me enamoré de la niña que llevas dentro, esa llena de emociones, cada una de ellas a flor de piel. Y de la mujer que eres por fuera, esa que es capaz de pararse y mandar a la mierda a cualquiera, mi amor por ti es así un “todo”, no me gustan las hueás a “medias”, y tú no mereces nada a medias, me gustas mucho bebé, y que tengas un lindo día, te amo”.