He aquí el pozo
rompé el vidrio
de las ficticias razones para vivir
y caé intermitente
irresoluble
naciste como nosotros
sin motivaciones, sin elección
sin clase edad o alegría
la cueva está calefaccionada
toda lista para nosotros
que te estamos esperando
hay alces que vivieron
en tiempos de lo analógico
y hoy vagan tranquilos
mirando el cielo oscuro
lamiendo la sangre de cada esquina
esperándote todos
viejos verdes, pecadores
pesimistas, asesinos, palomas
aristócratas, sociólogos, contadores
perdedores, alcohólicos
alcohólicos perdedores y no tanto
todos los chiflados junto a un psiquiatra nazi
junto a él todos
todos los chicos tontos y malos
tenemos algo en común
tenemos nuestros propios estantartes
amamos el ruido y las especias
nuestra religión se trata de estar
afuera
y no hay peligro
¿me creerías?
no hay ningún peligro
solamente caminos largos y agujeros
la sala principal es la más oscura
el plato está siempre listo
en este lugar mandan los Macabros
los Macabros caminan de un lado a otro
siempre mirando el suelo
siempre hacia donde estés
y nunca levantan la vista
y nunca te hablan
siempre mirando el suelo
en este lugar todo es evidente
no hay eufemismos ni atajos
no hay futuro ni ascensos
vivimos en la basura
comemos la mierda más sabrosa
y todo lo que tira el mundo desde allá arriba
por los inodoros y la televisión
somos lo que dejó la lujuria
en el limosnero de alguna organización de beneficiencia
las cámaras nunca nos enfocaron
nuestro lenguaje está hecho de insultos
nuestros bailes son golpes
con los puños, las canillas, la cabeza
y sólo nos preguntamos
el sentido de la muerte
nos sentamos en los suelos mugrosos
y pensamos, solamente pensamos
en el sentido de la muerte
mientras esperamos nuestra partida