La palabra del día
Del catalán lletraferit, el español nos dio:
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La palabra del día
Del catalán lletraferit, el español nos dio:
Bonita palabra...
Entrevista 2
Otra entrevista que RESCATAMOS. En esta ocasión, a cargo de Álvaro Luque Amo y Rafael Jiménez Santos.
En 2011, Alberto Olmos aún no se había convertido en el primer bloguero de la literatura española que restringe los contenidos de su bitácora por un módico precio. Por aquel entonces, dos mocosos se atrevían a entrevistarle con motivo de la publicación de su primera novela en Mondadori, Ejército enemigo (2011), fruto de algunos juicios feroces que evidenciaron la atención que Olmos y su alter ego habían generado en el herrumbroso panorama literario español. Poco después de la publicación de su segunda novela en dicha editorial, Alabanza (2014), vale la pena rescatar este documento añoso, aunque solo sea por la vehemencia con la que el autor segoviano se entrega a cada una las preguntas.
Pregunta: En algún momento de su juventud partió desde Segovia a Madrid, ciudad a la que volvió después de su periplo japonés y en la que aún vive. ¿Qué significó Madrid para el Alberto Olmos estudiante y qué significa ahora?
Respuesta: Como joven nacido y criado en un pueblo de Segovia de mil habitantes (Fuentepelayo) pasar a ser uno más de entre varios millones no es algo que se haga sin violencia de tránsito. Esas disfunciones de adaptación generaron buena parte de las páginas de mi primera novela, aunque ahora están totalmente olvidadas debido a que, y sin que me oigan en mi casa, me considero prácticamente madrileño. La ciudad me gusta mucho, por su talante y su falta de glamour, porque es una urbe bastante modesta y donde, en definitiva, he encontrado mi propia ruta de bares, lugares y soledades.
P: Antonio Orejudo ha publicado recientemente Un momento de descanso, novela donde plasma su visión desencantada del panorama universitario actual. En A bordo del naufragio el protagonista ofrece una opinión similar. ¿Cuál es su visión del asunto? ¿Piensa que ha habido algún tipo de cambio desde que abandonó las aulas?
R: La Educación es un tema muy espinoso, que, como cualquier sector social o asunto ministerial, vive en el más completo caos y en la connivencia con corruptelas y tejemanejes; pero dado que hablamos del entorno donde van a formarse los ciudadanos, creo que es un tema bastante más importante que cualquier otro. Todo lo que pueda añadir sería redundante, salvo que quizá uno de los problemas de la universidad es la falta de un alumnado de calidad, la excesiva presencia, por el eslogan progre de "el hijo del obrero a la universidad", de gente a la que no le interesa estudiar ni aprender ni formarse ni tan siquiera oponerse al propio sistema de aulas.
P: Desde su segunda obra, Así de loco te puedes volver, publicada en 1999, hasta la tercera, ya en 2006, pasaron, efectivamente, siete años, algunos de los cuales residió en Japón. Además de la extravagancia que supone una aventura así, ¿cuáles fueron las causas por las que se mantuvo tanto tiempo en la sombra? ¿Qué aportó una experiencia como la japonesa a su literatura?
R: Normalmente un escritor que no publica no publica porque le rechazan los libros. Ese fue mi caso. Los rechazos, en rigor, fueron bastante acertados, porque después de mi primera novela me vi inmerso en una huida hacia adelante consistente en escribir otra novela cuanto antes y querer verla publicada de inmediato, cosa que no sólo era desaconsejable sino directamente inviable. La estancia en Japón me aportó, en la pura cuestión contable, las tres novelas que escribí allí, una de las cuales iba efectivamente de mi vida allí. Y poco más. Nada me aburre tanto como el autor con tema, especializado en África o en las fábricas de cerillas, así que es difícil que Japón vuelva a aparecer en mis libros.
P: Al hilo de lo anterior, nos resultó muy curioso leer en su Formspring la concepción que de la cultura, en este caso literaria, tienen los habitantes de ese país. ¿Leen todavía menos que en España?
R: Opinar alegremente sobre "países" que uno ha visto de pasada (y tres años no dejan de ser una aventura menor en este sentido) es algo que hacemos con satisfacción e indolencia. Habría que mirar las encuestas pertinentes de ambos países. Centrándonos en mi encuesta personal, no me cabía duda, ni me cabe a día de hoy, de que Japón, siendo un país mucho más avanzado que España, es por tanto un país que no lee ni tiene grandes inquietudes culturales en lo que a la mayoría se refiere. Es una nación hecha para consumir y para funcionar, superficial y sexy, plenamente idiota.
P: En los últimos años, uno de los acontecimientos más inesperados dentro de la crítica literaria española lo ha protagonizado su amigo Juan mediante el blog que regenta con el nombre de Lector-Malherido. Blog por el que, todo hay que decirlo, unos servidores llegaron a conocer a Alberto Olmos, y que según creemos ha tenido un éxito notable de público. La última buena ha llegado con la publicación el año pasado de una antología editada por usted y publicada por Melusina. Remontándonos a 2007, ¿cómo surgió la idea de crear el blog? ¿Imaginó la repercusión que ha llegado a obtener?
R: He comprobado con este blog cómo se confunden los objetivos con los resultados. El blog se creó, de hecho, en 2005, en otra plataforma de bitácoras, y se hizo por prurito personal y sin dar tres cuartos al pregonero (si me permitís el cliché viejuno), o sea, sin márketing ni links ni comentarios a otros blogs ni aviso a todos los amigos. Se hizo conocido de forma natural, que es seguramente la característica de LM de la que estoy más orgulloso. No esperaba que al final todo eso apareciera en un libro ni que tanta gente lo leyera y, lo que es peor, hiciera caso de las reseñas. Su popularidad -dentro de lo que puede ser popular un blog dedicado a libros, o sea, poca cosa- es ahora un impedimento para seguir generando contenidos, dado que todo el mundo, absurdamente, piensa que yo soy el autor.
P: Quizá por su juventud, o quizá por el contenido de su obra, da la impresión de que cuenta usted con el favor del público situado en una franja de edad menor a los treinta o treinta y cinco años, a diferencia de lo que puede ocurrir con un público más maduro. Si no son invenciones nuestras, ¿a qué cree que se debe?
R: Estoy, asimismo, bastante orgulloso, o contento, de dos característica propias de mi labor literaria: una es que tengo presencia en internet, no soy un escritor antiguo; otra es que me leen y conocen lectores y autores de la generación que viene detrás, que es seguramente el mayor éxito que puede uno soñar, no escribir para tu generación ni ser leído por tu generación y un par de abuelos que te apadrinan. Obviamente, ambas cualidades de mi trabajo están relacionadas, pues creo haber llegado a los jóvenes que quieren ser escritores gracias a mis blogs.
P: Atendiendo a la distinción que hizo Javier Marías entre escritores de mapa y escritores de brújula, ¿en qué grupo se incluiría si pudiera hacerlo en uno concreto? Siguiendo con eso, en reiteradas ocasiones ha mencionado que no dedica al proceso de escribir más de cuarenta y cinco minutos al día, ¿cuál es la rutina creadora de Alberto Olmos y cómo influye su obra? ¿En qué ha cambiado su forma de escribir a lo largo de todos estos años?
R: Obviamente soy un escritor "de brújula", como, aprovechando que estoy lanzado, lo son y lo fueron todos los escritores verdaderamente buenos. Uno escribe para saber lo que quiere decir, porque escribir sabiendo lo que vas a escribir pone la literatura en el territorio de la artesanía, muy digno y apañado muchas veces, pero en modo alguno entendible como "arte". Escribo poco, escribo al tuntún, escribo cuando me apetece; soy un amateur profesional.
P: El pasado mes de octubre, la prestigiosa Granta publicó una lista con los mejores narradores en lengua castellana nacidos después de 1975, en donde su nombre fue incluido. ¿Qué ha supuesto para la consagración de su obra y qué opinión tiene sobre el resto de los mencionados? ¿Echa en falta algún autor?
R: Seguramente es el "reconocimiento" más importante que he recibido, sobre todo porque no he recibido casi ninguna debido a que no me suelo presentar a premios (todos los que me he presentado, dos, suponían un punto de partida). También he estado de gira por Estados Unidos, lo que no deja de ser una gran aportación turística a mi currículum. La lista parece hecha con honestidad, lo que ya es bastante, pero en nada se afearía su censo si se hubiera incluido a Jordi Carrión, Federico Guzmán Rubio o Juan Sebastián Cárdenas.
P: Relacionado con lo anterior, en varias ocasiones usted ha señalado que su generación -70-, frente a la precedente y a la posterior, factura quizá una literatura más sólida. Qué escritores de su generación destacaría y qué opina, si ya se puede opinar algo, de la generación que está por venir.
R: La evolución de la literatura suele ser senoidal, arriba y abajo, oprimido y opresor. Creo que la generación de los nacidos en los 50 en España ha opacado a los nacidos en los 60, sean o no buenos escritores, y que el relevo lo tomarán los nacidos en los 70 (no necesariamente yo), que a su vez van a dejar poco espacio a los nacidos en los 80, que además son la generación literaria más mediocre de todo el siglo. En los 90 por lo menos ya tienen a Aixa de la Cruz, que es más o menos un millón de veces mejor escritora que casi cualquier autora que se te ocurra mencionarme.
P: Usted regenta un blog -dos si añadimos el de su amigo Juan-, un formspring, y hace poco se ha estrenado con la plataforma Twitter. Esto, que a estas alturas es pregunta obligada, no puede obviarse, ¿en qué modo cree que modifican su concepción de la literatura estos nuevos medios? ¿Han sustituido e incluso superado todas estas plataformas a los viejos cafés literarios? ¿Se ha planteado alguna vez lo importante que resulta para un autor novel compartir con escritores de su talla cosas que un Alberto Olmos de veinte no hubiera podido compartir con Marías o Vila-Matas?
R: Mi presencia en internet es impremeditada y se debe simplemente a que me gusta el medio y me gusto mucho yo, y me gusta decir tonterías una detrás de otra y sin parar. Eso no ha cambiado nada mi modo de escribir, salvo que quizá me desfogo on line y evito embarrarme en novelas que no van a ningún lado. Los autores mayores que yo tienen una opinión muy negativa sobre estas incursiones on line de un autor, dado que ellos siguen creyendo que los escritores son vírgenes intocables recluidas en monasterios de nácar. Salvo Vila-Matas, que es un autor no sólo extraordinario sino enormemente dialogante, y curioso, y abierto a la novedad y la juventud, todos los autores ahora consagrados muestran constantemente su falta de generosidad para con las generaciones literarias venideras, en cumplimiento de ese dogma cerril que acuñara Cela según el cual "detrás de mí no viene nadie."
P: En consonancia con lo anterior, le hemos escuchado pronunciarse en más de una ocasión acerca del controvertido debate sobre la piratería virtual. ¿Cuál es su visión del asunto? ¿Cree que el autor, en este caso literato, pierde demasiado con la copia ilegal? ¿Estudiaría la posibilidad de emprender acciones legales si encontrase alguna de sus novelas colgada en la red?
R: Bueno, es un debate que se empeñan en tener algunas personas, cuando en rigor no hay posibilidad de debate. Un escritor, un músico o un pintor hacen su trabajo para ganar dinero y no tiene el menor sentido decretar que una parte de la sociedad, por nuestro capricho y tontería, no tiene derecho a vender el producto que fabrica. Si alguien quiere poner on line su novela, gratuitamente, estupendo; si alguien quiere venderla, es delito conseguirla gracias al pillaje tecnológico. Es tan obvio que aburre hablar de ello. Lo más triste es cómo los músicos especialmente han de callar su opinión por miedo a la represalia de esos cuatro niñatos que linchan alegremente a la gente en internet.
P: Qué opina del panorama poético actual en España. A modo de broma, ¿ha escrito versos alguna vez o es usted otro Vila-Matas?
R: No he escrito versos en serio, sólo tonterías en la universidad. La poesía a día de hoy, la que se ve en premios y en blogs de poetas, resulta absolutamente lamentable, y da casi vergüenza ajena. A veces hay cosas interesantes, como La educación física, de Pablo Fidalgo; pero para encontrar un solo poemario decente hay que hojear tantas fruslerías que no sabe uno si merece la pena.
P: Tras publicar cuatro novelas con Lengua de Trapo y constituirte como una de las figuras literarias más prometedoras del panorama, recientemente has fichado por la poderosa Random House Mondadori. ¿Qué ha supuesto para el conjunto de su obra este cambio? De su próxima novela, Ejército Enemigo, solo conocemos el nombre, ¿qué puede decirnos acerca de la misma y, sobre todo, de qué modo ha influenciado en ella la militancia en una nueva editorial de este caché?
R: Publicar en Mondadori viene a ser en primer lugar ocupar un puesto de respeto en el panorama literario, lo cual no deja de ser muy triste. Hay bastante gente que no tiene ninguna consideración por un autor si no publica en alguna de las tres o cuatro grandes editoriales literarias de España. Entiendo que con Mondadori la novela será más fácil de comprar, pues estoy bastante harto de lectores yendo a comprar mi libro y volviendo a casa con las manos vacías y unas ganas muy malvadas de informarme de mi inexistencia mercantil. También supongo que es posible que reciba por fin una crítica muy negativa de un libro mío. Finalmente, la novela estaba escrita antes de ser contratada por Mondadori, así que el sello donde aparece no ha influido en la propia novela, como es lógico. Por cierto, dios mediante, la novela sale en octubre de 2011.
P: Respecto a la futura novela, si en una pregunta del formspring aceptaba a Vila-Matas y a Ray Loriga como claras influencias en Trenes hacia Tokio -quizá también se podría añadir a Raymond Carver-, ¿qué influencia, si puede destacar alguna, ha tenido para la realización de Ejército Enemigo?
R: Michel Houllebecq, Bret Easton Ellis, Eminem y el monólogo "fuck you" del protagonista de La última noche, de Spike Lee.
P: Por último, sabemos que es un tema candente en todos los mentideros literarios, ¿qué influencia ha tenido su obra de otras variantes artísticas como pueden ser el cine, las series televisivas o la música? Por otro lado, y para terminar, ¿de qué cree que está necesitado el panorama literario español?
R: De las series de televisión nada; del cine los diálogos y la composición de escenas y la estructura del relato. Soy de esos autores que escribe viendo la película de lo que escribe. De la música quizá metáforas, vocabulario, incluso alma a secas. El panorama literario español está necesitado de mejores críticos, sobre todo. Creo que autores y editores lo hacemos mucho mejor que ellos.