Rebeldía
La rebeldía no es portarse mal simplemente por nadar contra la corriente, eso lo podríamos interpretar como "prostitución en busca de atención" (ser un attention whore, dirían nuestros amigos gringos). La rebeldía es hacer lo que creemos correcto a pesar de que vaya en contra de las normas. Pero estas normas no necesariamente son lo que está escrito. Un código de policía, un manual de convivencia, una constitución política; son todas ficciones que intentan proyectar lo que la gente podría prohibir. La realidad va mucho más allá, basándose en las verdaderas prohibiciones que se democratizan y nos imponen los otros.
Hoy basta pronunciar una frase que huela un poquito a moralidad vieja para que las turbas furiosas de internet te cancelen en algunos casos, o a veces pronunciar un "pero" para notar el odio en sus rabiosos ojos. ¿Acaso no es rebelde pronunciarlas? Para mí lo es, aunque me cueste la cabeza. Es por esto que mi rebeldía se oculta siempre entre mis propias palabras, pronunciando lo que sienta correcto aunque no suene de esa manera, y aunque lo diseñe como un mensaje subliminal maquillado entre eufemismos (supongo que eso me divierte).
Esto igual se puede hacer de muchas maneras. Lo único que todas las rebeldías verdaderamente rebeldes en la historia han tenido en común, es que representan una forma de libertad de pensamiento. Una idea nueva en la que se tenga fe es la cosa más rebelde que se puede concebir. No tiene por qué ser muy inteligente; ¡nadie dijo que un rebelde deba ser inteligente! Lo único que esto requiere es una buena ración de principios.
Por esto, ciertamente respeto a quien luche por sus convicciones en palabra y obra, aunque no sea muy brillante que digamos. Lo único que no respeto en este campo es que se pretenda acabar con la igualdad entre las personas, o que se me prohíba siquiera una palabra utilizando como excusa una forma de rebeldía. Cualquiera que sea incapaz de debatir sus ideas presentando argumentos y sin ofenderse por una opinión contraria, no será jamás considerado un rebelde. ¿Qué clase de respeto ha ganado una persona así?














