"Crucé miradas con los ojos cafés más lindos que había visto en mi vida y sentí cómo mi mundo, desde ese momento, se paralizaba."
-Lola Correa

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"Crucé miradas con los ojos cafés más lindos que había visto en mi vida y sentí cómo mi mundo, desde ese momento, se paralizaba."
-Lola Correa
"Lo que fuimos, lo que somos"
Quiero buscarte. Mi corazón lleva tiempo exigiéndome a gritos que salga a encontrarte. Por más que he intentado olvidarte y pasar la página, no lo he logrado. Tu rostro aún vive en mi memoria, al igual que tu voz que está clavada en cada latido de mi corazón. Me duele pronunciar tu nombre, aunque cada vez lo haga menos. Hay días en los que revivo todo lo que pasó y no puedo evitar lamentarme y me pregunto si todo pudo ser diferente. Cada día, cada noche, me atormenta el recuerdo de lo que fuimos y lo que nunca volveremos a ser. A veces me pregunto si el destino nos jugó en contra o si fuimos nosotros quienes nos condenamos a esta lejanía sin retorno. A veces quisiera cambiar todo lo que nos llevó a esta distancia eterna en la que vivimos. Autora: Lola Correa
“Mi alma siente el impulso de encontrarse con la tuya, pero el miedo me paraliza, me encierra y no me deja moverme. Tengo miedo de ti y de tu silencio." -Lola Correa
“Estoy cansada de este intercambio de buenas intenciones mías por malas actitudes tuyas.”
-Lola Correa
Las tortugas
¿Acaso amo tanto a las tortugas que terminé convirtiéndome en una? ¿Acaso construí una coraza para protegerme de salir lastimada y, sin darme cuenta, terminé viviendo dentro de ella? Estoy cansada del ir y venir. Estoy completamente aburrida de las relaciones efímeras y tibias. Estoy harta de que todos parezcamos aterrados de demostrar de más, de apasionarnos demasiado, de querer y amar con toda el alma, de demostrar con cada centímetro de nuestro ser qué queremos y quiénes somos. Me gusta la gente que mueve montañas por aquello que quiere, por sus pasiones y por sus amores. Me gusta pensar que todavía existe gente así. Gente como yo. Pero ¿cómo voy a encontrarla si ni siquiera yo me estoy permitiendo ser así? Me escondo detrás de los roles, del miedo, de los dolores pasados, de la vergüenza de volver a ser “la intensa”. Me protejo detrás de todas esas cosas hasta convertirlas en un caparazón. Pero… ¡¿Y qué?! Prefiero volver a salir lastimada que continuar viviendo así. Quiero volver a amar. Quiero volver a querer. Quiero sentir cosas intensas. No quiero seguir reprimiéndome por miedo a sentir demasiado. Quiero encontrarme con personas que también se apasionen por la vida, por aquello que aman y, algún día, también por mí. No quiero seguir viviendo escondida dentro de mí misma. Porque esta protección ya no solo me protege del dolor. También me está protegiendo de la vida. Me protege incluso de mí. Quizá lo que necesito es aprender a parecerme un poco más a mi animal favorito. Las tortugas llevan su protección a todas partes, pero no pasan toda la vida escondidas dentro de ella. Salen. Exploran. Avanzan. Viven. Y, cuando sienten que algo las amenaza, regresan a su caparazón. Eso quiero aprender a hacer yo. Quiero saber protegerme sin desaparecer. Quiero entender que tener una coraza no significa tener que vivir dentro de ella. No puedo continuar escondiéndome por miedo a cada emoción, a cada sentimiento, a cada posibilidad de volver a salir lastimada. Sé que puedo volver a sentir, pero ahora tengo algo que antes no tenía: los años, las experiencias y la inteligencia que me dejaron. Y no quiero seguir utilizándolos como excusas para encerrarme. Quiero utilizarlos como fortaleza. Lo vivido no tiene por qué convertirse en una barrera que me impida sentir. Puede convertirse en la sabiduría que me enseñe cómo actuar cuando vuelva a encontrarme frente al amor, el dolor, la pasión, el miedo o cualquier otra cosa que implique estar viva. Mi experiencia puede protegerme sin encarcelarme. Mi caparazón puede acompañarme sin esconderme. Así que voy a salir. Saldré del caparazón.
Autora: Lola Correa
"Quiero una historia de amor en donde seas tú el indicado en cada página." -Lola Correa
Adiós
Y llegó el momento. No creí que sería tan rápido, pero tengo que despedirme de ti.
Necesito decirle adiós a todo lo que alguna vez creí que seríamos.
Quemaré, en llamas imaginarias, todas las cartas que jamás te envié: las risas, los enojos, tus celos y mis inseguridades.
Voy a renunciar a la tonta fantasía de mezclar nuestros apellidos y tiraré a la basura la imagen de nosotros dos bailando.
Quiero olvidar, poco a poco, que alguna vez creí que tú y yo estábamos destinados.
Ni siquiera pretendo despedirme ni empacar maletas; solo guardaré algunos pocos recuerdos de las veces en que me sonrojaste, escondidos en mis bolsillos.
Es lo único que llevaré conmigo.
Nos vemos en la próxima vida.
Adiós.
Autora: Lola Correa
“Espero que tengas muy claro que te voy a querer toda la vida, y que, sin importar cuánto pase el tiempo, te seguiré viendo de la misma forma en que lo hice la primera vez que cruzamos miradas.”
-Lola Correa