Argh. Sí, el regalo de Natsuki era, sin lugar a dudas, de lo más práctico. En cuanto vio que se trataba de una valija se iluminaron sus ojos. Nunca había suficiente espacio en el dormitorio escolar como para dejar sus cosas, y le agobiaba que a veces hubieran cosas por medio. Era bueno saber que ambos compartían el deseo del orden en su vida.
Pero había un problema, y es que no tenía ni idea de dónde colgarla. Era tan enorme que no había espacio para ella. El pelirrojo se llevó una mano a la nuca y se alborotó el cabello algo frustrado. Quizá si aquel mueble de allí y otro de allá... No sabía cómo iba a hacerlo, pero esa valija tenía que ser colgada.
@acquamarinna









