El daño ya está hecho, el corazón ya está roto y ya no hay marcha atrás.
Acaban de terminar una relación y a ambos les duele lo mismo.
Ella se siente muy rota, sin ganas de nada, ha perdido toda esperanza y se siente sola, y muy avergonzada de sí misma. Su corazón está cansado de sufrir y le pide vacaciones, solo quiere dejar de sentir.
Él no sabe cómo actuar, está confuso e intenta no llorar, camina perdido por las calles y con los auriculares puestos silenciando el mundo.
Sin embargo, cuando llega a su habitación, es incapaz de silenciar su mente, está llena de pensamientos y sentimientos reprimidos que ahora afloran en lágrimas, se siente muy estúpido por haber amado de nuevo y solo desea dejar de sentir.
Personas diferentes, pero con iguales sentimientos.