Y yo aquí te esperare, prescindiendo del quehacer cuando ya no queden ganas, de luchar con mi locura, que todavía tiene dudas del qué pasará mañana... Dime si puedes sentir el sonido del latir de algún corazón de piedra no podrán cortar los hilos de las vidas perdidas con un cierre de tijeras y cuando quieras ven por mí, veras que me importa un huevo arrastrarme por el suelo y mandar a tomar por el culo el porvenir... Que mi cosecha se la coman los gusanos no quiero ná de lo que sembré y en cambio sigo en pie matando cotillas, quitándome astillas cada amanecer... Seguiré andando entre huesos y calaveras mientras un ciento de buitres van rondando mi cabeza no saben los hijos de perra que estando a tu vera no puedo perder...
Bocanada - Tres palillos




